Al igual que ocurre con algunos políticos y personajes famosos, hay «youtubers» a los que el pasado les persigue. Si Pedro Sánchez o Carles Puigdemont son víctimas de sus tuits antiguos, hay usuarios de YouTube a los que sus vídeos les juegan malas pasadas.

El «youtuber» norteamericano Shane Dawson ha tenido que disculparse públicamente por un vídeo que publicó hace ahora cinco años. Dawson –cuyo apellido real es Yaw– comparó en 2013 la pedofilia con el fetichismo y ahora se le ha vuelto en su contra. En el programa «Shane and Friends», este videoblogger se preguntaba por qué es tan grave buscar «bebé desnudo» en Google y por qué hacerlo podía traerle problemas. «No lo entiendo», dijo entonces.

Ahora esos comentarios se han vuelto en su contra, han llegado a oídos de más gente, y Shane Dawson ha tenido que grabar un vídeo-disculpa. «Crecí. Modifiqué mi contenido. Y me he disculpado en innumerables ocasiones por mis chistes ofensivos», ha dicho ahora. Dawson tiene 11 millones de suscriptores en YouTube y 570.000 seguidores en «soundcloud».

La responsabilidad de estas estrellas de las redes es cada vez mayor. Una gran audiencia necesita de una gran dosis de cabeza, por eso plataformas como YouTube cada vez son más estrictas con ciertas salidas de tono. La semana pasada el «videoblogger» Logan Paul fue sancionado por YouTube por grabar en el bosque Aokigahara, el Bosque de los Suicidios de Japón, y mostrar un cadáver colgado de un árbol.