YouTube retomó la contratación de personas para la moderación de contenidos dañinos, luego de que la cifra de videos eliminados aumentó exponencialmente desde que la responsabilidad le fue delegada a algoritmos basaos en inteligencia artificial.

Aunque la inteligencia artificial puede identificar los contenidos sensibles o perjudiciales con más rapidez, sus criterios para decidir cuáles eliminar son limitados. Más del 50% de los

11,4 millones de vídeos eliminados de la plataforma durante el segundo trimestre del año fueron retirados sin que un solo usuario real de YouTube los hubiera visto.