Una de las principales quejas que se vierten en torno a los servicios digitales, los más populares desarrollados en EE.UU., es que en Facebook, YouTube o Instagram se vetan contenidos relacionados con el erotismo o se confunde el arte con el sexo, pero sin embargo, es posible mostrarse abiertamente disparando con armas de fuego.

Muchos «youtubers» publican en sus perfiles secuencias haciendo uso de todo tipo de armas sin penalización alguna, modificando objetos para causar daño, instalar silenciadores o explicando en tutoriales cómo fabricar una pistola desde cero utilizando únicamente materiales que se tienen a mano en cualquier casa. Hay veces en los que los creadores muestran cómo usar correctamente un rifle, algo que a lo que tienen acceso numerosas personas, incluso jóvenes y menores de edad.

Todos estos vídeos son un fenómeno, sobre todo, en países anglosajones donde existe una mayor permisividad. YouTube, la mayor comunidad de vídeos, ha decidido tomar una postura más dura en la distribución y publicación de vídeos que promueven este tipo de modificaciones de armas de fuego, según se recogen en las nuevas políticas elaboradas por la red.

La compañía, además, prohibirá cualquier vídeo en el que se vincula directamente a páginas en las que venden armas o accesorios de guerra. Los usuarios que intenten publicar imágenes de este tipo recibirán una notificación en la que se advierte que ese contenido no se puede subir al canal. Estas nuevas reglas vienen después del tiroteo de Parkland (Florida, EE.U.) el mes pasado y que reabrió el debate sobre el uso de armas de fuego por parte de la población. De momento, y pese las intenciones de la compañía, se desconoce la efectividad de estas medidas.