Tener lo que hay que tener hoy en día para triunfar en el apretado mercado del móvil es difícil. Son muchos los fabricantes que lo intentan, pero hacer negocio de esto está solo al alcance de unas pocas firmas. Algunas de las que más han triunfado en los últimos años y ha reducido la brecha liderada por Samsung-Apple provienen de China. Una de ellas ha sabido reciclarse ella misma con el Xiaomi Redmi Pro 6.

Es un teléfono móvil que vuelve a tirar del carro de la estética y diseño popularizado en el último año. Ubicado en un terreno de gama media, la firma china vuelve a apostar por una relación calidad-precio difícil de superar. Esa ha sido, precisamente, el caballo de batalla de las marcas asiáticas en los últimos cuatro años. Y, por lo visto, la jugada les ha salido redonda, puesto que se han subido al ranking de loscinco teléfonos más vendidos a nivel global.

No podían pasar de largo nuevamente, con lo que Xiaomi se ha sacado un as debajo de la manga para aterrizar en verano con un nuevo dispositivo. Un periodo del año escaso de lanzamientos. Pero este «smartphone» se balancea entre un precio muy accesible (197 euros) y prestaciones, aunque moderadas, muy competentes.

Destaca, además, su diseño casi sin bordes que le confiere un aspecto moderno y cercano a la tendencia impulsada por los Galaxy S8 y otras marcas Android, pero también llama poderosamente la atención la inclusión de una pestaña o «notch» (como se le conoce en el mundillo informático) iniciada por el Essential Phone y popularizado por el iPhone X. Una solución controvertida pero que se ha extendido en muchas propuestas de este año y que está concebida, a priori, para albergar algunos de los sensores, la cámara frontal y el altavoz del móvil. Y, ahora, llega a esta serie de Xiaomi.

El dispositivo cuenta con una pantalla de 5.48 pulgadas capaz de rascar una resolución de 2.280 x 1.080 píxeles (Full HD+). Su aspecto, casi sin bordes, ofrece un ratio de 19:9, con lo que queda ligeramente más alargado que el resto de competidores. Y, por supuesto, con esa «pestaña» en la parte superior. Pesa únicamente 178 gramos, que sobre el papel no está nada mal.

A nivel técnico, el Redmi Pro 6 incluye prestaciones modestas, pero equilibradas. Y lo suficientemente potentes como para lograr un buen rendimiento. A saber, un procesador Sapdragon 625 fabricado por Qualcomm al que viene acompañado por 3 o 4 GB de memoria RAM. Guarismos más que suficientes. Aunque ofrece versiones de 32 o 64 GB de almacenamiento, la firma china no reniega de la posibilidad de aumentarla por medio de una tarjeta microSD. Un accesorio todavía imprescindible para muchos usuarios. Cuenta con lector de huellas dactilares en la parte trasera.

En cuanto a su cámara, muestra de nuevo que éste no es el fuerte de las marcas chinas. El terminal apuesta por una doble lente, con sensores de 12 y 5 megapíxeles, respectivamente, y con apertura focal de F2.2. La frontal se contenta con unos 5 megapíxeles, aunque ofrece la posibilidad de realizar el aplaudido efecto «bokeh» o modo retrato. De tal forma que los usuarios pueden enfocar el primer plano y desenfocar el fondo, logrando así un resultado muy interesante.

Gobernado por Android 8.1 Oreo, el Xiaomi Redmi Pro 6 incorpora una generosa y potente batería de 4.000 mAh de densidad que, sin haberlo probado en profundidad, puede garatizar dos dias de uso moderado hasta la siguiente carga. Hay que añadir que también incluye una capa de personalización del software extra, MIUI 9, que permite beneficiarse de algunas aplicaciones y funciones introducidas por la marca.