Un período corto, que quizás comenzó por allá en 2005 y culminó más o menos en 2014. Fueron años interesantes en el mundo móvil. Fueron los años en los cuales, la canadiense Research In Motion, conquistaba corazones de millones de usuarios en el mundo. Paso a paso, la gente interpretó el servicio y lo absorbió.

El concepto de Smartphone, que Palm había dado a conocer con sus TREO, fue capitalizado por los BlackBerry unos equipos, nada bonitos desde el punto de vista estético, pero robustos, super funcionales. Destacaba su sistema operativo, pero sobre todo su servicio de mensajería instantánea el cual, fue aprovechado por usurios de diversas edades.

A través de BlackBerry Messenger, los usuarios podían sostener comunicaciones muy robustas. Notas de voz, fotografías, y muchas otras formas de comunicación. Todo esto antes del nacimiento de WhatsApp o cualquier otro servicio de mensajería instantánea nacido o creado en cualquier parte del mundo.

El servicio de mensajería de BlackBerry funcionaba a través de un principio en teoria simple. Cada Smartphone tenía un número de identificación. Dicho número junto con el ID del usuario, permitían el uso de una plataforma robusta, segura. Con servidores y software seguro.

Un servicio costoso, pero que el usuario se acostumbró a pagar. De hecho era casi imperceptible. Las operadoras lo cobraban como un plan de datos y el consumidor obteníma el servicio.

Recuerdo que Venezuela, se llegó a incluso a implementar la modalidad de pre-pago. Que terminó siendo un éxito comercial total para RIM. Venezuela estuvo entre sus principales mercados del mundo.

La época dorada de los BlackBerry concluyó con una tardía migración a la versión 10 de su sistema Operativo. Un proceso que tardó más de lo esperado y supo capitalizar muy bien la competencia, fundamentalmente Samsung que lanzó en esos tiempos el Galaxy S3, todo un suceso comercial.

Poco a poco los desarrolladores de aplicaciones abandonaron la idea de construir para el ecosistema de RIM. Seducidos por el músculo de Apple y Google, fueron dejando vacía la tienda de aplicaciones de los BlackBerry.

Sin Apps, con ventas escuetas, BlackBerry fue desapareciendo. De nada valió el lanzamiento del BBM para Android.

Así los hechos, llegamos a este momento, con servicios de mensajería pensados para sacar provecho del consumidor, de sus datos. Servicios de mensajerías gratuitos, que nos prestan un servicio muy útil, pero que sin dudas debe ser pagado por alguien.

Lo pagan marcas,empresas, líderes políticos. Obtienen perfiles consumidores y con ellos un beneficio. Las plataformas que comercian con esos datos reciben el dinero necesario con el cual mantienen sus costosas operaciones.

Es un modelo de negocio común y dominante en esta era del llamado internet libre y gratuito. Una gratuidad que sin dudas alguien la paga.