El reciente colapso de Warner sigue dando de qué hablar. Después de la cancelación de Batgirl tras invertir 90 millones y habiendo anunciado la fusión de HBO y Discovery para salvar ambas marcas, la compañía se mantiene en boca de todos debido al continuo goteo de información sobre sus polémicas decisiones de los últimos años. La que hoy nos trae tiene que ver con el día en que rechazaron los derechos de Iron Man por lo inverosímil de la historia de Marvel.

Según cuenta The Hollywood Reporter en un artículo llamado Warner tiene problemas mayores que DC, la productora New Line Cinema, una filial de Warner Bros, rechazó hacer las películas de Iron Man en su día porque el hombre al frente de la compañía, por entonces Bob Shay, no se creía la historia del personaje de Stan Lee. «La armadura de Iron Man es demasiado pesada para volar». No hizo falta más. Tamaña argumentación bastó para que perdieran una de las oportunidades de su vida y resume a la perfección la crisis actual.

Iron Man no, pero Blade sí

«Pudimos rascar la superficie de ese universo de cómics mucho antes de que se convirtieran en lo único que la gente quiere ver», reconoce un socio de New Line Cinema desde el anonimato. Pero sin duda, lo más curioso del asunto es que en esa época la productora estaba realizando las películas de Blade con Wesley Snipes, otro héroe de Marvel que, por cierto, volverá a casa con una nueva película con Mahershala Ali, ganador de dos premios Oscar por sus papeles en Green Book y Moonlight. Cazavampiros sí, armaduras voladoras no.

Veremos qué sucede en el futuro ahora que Warner presentó un plan a 10 años para ser como Marvel Studios. Las primeras paradas serán Black Adam y Shazam: La furia de los dioses, previstas para el 21 de octubre y el 17 de marzo, respectivamente.

Fuente: MeriStation