The Hollywood Reporter informa que la situación con Ezra Miller y la película de The Flash llegó a un punto límite. En los últimos meses, el actor elegido para dar vida a Barry Allen en la gran pantalla, había sido detenido por agresión en repetidas ocasiones, pero Warner había tratado de barrer el tema bajo la alfombra y lo había dejado como un problema puntual. Nada más lejos de la realidad, Miller ha vuelto a acaparar los titulares de medio mundo esta semana con toda clase de acusaciones (allanamiento, robo, entre otros). Harta del tema, la productora valora tres escenarios.

Según el diario, el primer escenario ya se le habría comunicado a Miller y pasa por buscar ayuda profesional. El actor debería estabilizar su vida y, de un tiempo a esta parte, dar una entrevista explicando lo errático de su comportamiento estos últimos años. Tras eso, el actor haría una promoción «limitada» de la película y The Flash se estrenaría en cines tal y como estaba previsto (el 23 de junio de 2023).

El segundo escenario, si Miller no busca ayuda, contemplaría lanzar la película sin contar con él en términos de marketing y publicidad. Sería el fin del actor como The Flash y se abriría un casting para encontrar al nuevo rostro del superhéroe de cara a futuros proyectos.

Y por último, la tercera opción sería cancelar el estreno de la película si la situación con Ezra Miller empeora y las acusaciones y conflictos siguen sucediéndose. Miller interpreta a varios personajes y aparece en casi cada escena, así que no podría sustituirse por otro actor y supondría echar a la basura los casi 200 millones de dólares de presupuesto que lleva gastados la película. Un movimiento sin precedentes, pero recordemos que esta misma semana hemos visto que Warner cancelaba Batgirl tras invertir 90 millones y por razones mucho más etéreas.

Habrá que esperar para ver cómo evoluciona la situación, pero algunos ya se han pronunciado sobre el tema. Es el caso de Kevin Smith, el director de cine tras Clerks y su multiverso, quien cargó contra Warner por la decisión de cancelar Batgirl y no The Flash. «Me importa una mierda lo mala que fuera Batgirl. Nadie en esa película ha causado ningún problema. Y sin embargo, en The Flash lo hay, hay un gran problema, pero nadie hace nada. ¿Cómo van a promocionar la película si en las entrevistas con el actor principal nadie va a querer preguntarle por la cinta?».

Fuente: MeriStation