Heberto Alvarado Vallejo

La marca Palm que brilló en la primera década del siglo XXI con sus Treo y sus Pocket PC tuvo un pésimo reestreno en el mercado móvil con su dispositivo apéndice que se mezclará en el universo Android sin posibilidades de ofrecer algo distinto y con la esperanza de enamorar a algunos compradores interesados en dispositivos dependientes de un Smartphone principal.

Una apuesta que no reconcilia a la marca con los compradores que apostaron a su oferta de Smartphone, en tiempos cuando Nokia dominaba el mercado con sus Serie N.

Un mal comienzo porque no ofrece nada distinto que conecte con las audiencias y que tampoco apelará al prestigio de la marca. Todo lo contrario lo empequeñece.

En este vídeo análisis  damos nuestra opinión de un mal reestreno de una marca histórica que vuelve a dejarnos un sinsabor.