El mes de julio es de un ritmo muy característico en cuanto al mercadeo, finanzas y corporaciones se refiere. Es común por estos días conocer de primera mano cómo están las finanzas de grandes empresas, y ahora el turno le tocó Verizon que, en honor a la verdad, tuvo un gran primer semestre en 2018 reportando un margen de ganancia elevado.

El afamado grupo de telecomunicaciones, el mayor operador móvil de Estados Unidos, obtuvo en su primer corte semestral 8.912 millones de dólares en beneficios (+11 %), favorecido por la expansión de su base de abonados.

A través de un comunicado, la empresa radicada en Nueva York indicó que entre enero y junio su ganancia por acción fue de 2,10 dólares, superior a los 1,91 dólares de la primera mitad de 2017, cuando ganó 8.031 millones de dólares.

También en su reporte dado a la opinión pública, Verizon mostró sus balance trimestral, el cual indica que ganó 4.246 millones de dólares (1 dólar por acción), lo que representa un 5,2 % menos que entre marzo y junio de 2017, cuando obtuvo 4.478 millones (1,07 dólares por acción).

No obstante, hubo una especie de paradoja en estos datos, pues si bien es cierto que por un lado se dio la ligera merma, también sus ingresos totales aumentaron un 5,4 % en ese periodo, hasta 32.203 millones.

La razón? Según Efe-DowJones, el motivo de esta dualidad en los números se dio gracias a un cambio en la normativa de reconocimiento de ingresos y a la reforma fiscal de EE.UU.

Por otra parte, la compañía facturó 63.975 millones de dólares en los primeros seis meses del año, un 6 % más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Estos datos resultan halagadores y a la hora de definirlos, los altos ejecutivos de Verizon solo tienen palabras de regocijo por el exitoso panorama de la organización, tal como lo afirmó el presidente y consejero delegado, Lowell McAdam, quien definió como “fuertes” los balances y espera a su vez seguir mejorando en un futuro cercano.

Cabe destacar que McAdam protagonizará próximamente un cambio de timón en la compañía, ya que entregará el próximo mes el relevo en la dirección del grupo al actual vicepresidente ejecutivo, Hans Vestberg, aunque permanecerá como presidente ejecutivo del consejo de administración hasta su retiro a finales de año.

Como era de esperarse, Vestberg se mantuvo en la misma línea de su antecesor en el cargo, ahondando un poco más en las razones del progreso en las estadísticas. En una teleconferencia abierta por internet para comentar los resultados, Vestberg destacó la expansión de los clientes de pospago de la operadora móvil, es decir, los que pagan facturas al final de cada mes con contratos de largo plazo.

De acuerdo a una nota de la agencia internacional EFE se informa que, en total, entre clientes de prepago y de pospago, Verizon tiene casi 116,5 millones de abonados, ligeramente más que en estas fechas hace un año, cuando alcanzó los 114,5 millones. El número de los de prepago, no obstante, se ha reducido un 11,3 %.

De acuerdo a su documento financiero, en el segundo trimestre el grupo aumentó su base neta de abonados en 531.000, entre telefonía y tabletas, aunque la cifra estuvo por debajo de las 614.000 que logró en el mismo trimestre del año pasado.

Sumó 199.000 nuevas conexiones a sus servicios de telefonía móvil, tras perder clientes en los primeros meses del año, y 369.000 a dispositivos, “principalmente de tecnología llevable (wearable)”, mientras que perdió 37.000 conexiones a tabletas. En muchos casos, un cliente contrata varios servicios.

Aparte, el grupo, que está invirtiendo en la creación de la nueva red de tecnología 5G, indicó que tuvo una suma neta de 398.000 teléfonos inteligentes de pospago, una cifra superior a la que preveían los analistas.

Vestberg apuntó que, si bien no poseen datos concretos de los nuevos suscriptores a sus planes de datos “ilimitados”, estos cada vez suponen “un porcentaje más y más grande de la base” de clientes de la operadora móvil.