El CES, nos trajo muchas tecnologías innovadoras, desde proyectos reales que llegarán a los automóviles dentro de semanas o meses, hasta ideas lejanas que revolucionarán la forma en que conducimos.

La clave para las innovaciones de esta edición, fueron los saltos que se están produciendo en inteligencia artificial (IA). Aplicados a la conducción de vehículos, dándonos unas transformaciones radicales.

Una de las empresas líderes en cuanto a innovaciones, fue Ford, que exhibió un sistema inalámbrico que le permite a sus vehículos comunicarse con otros, con personas y con las señales de tránsito, para hacer la circulación más segura y eficiente.

Con ayuda de este sistema, el vehículo podrá leer y anticipar, por ejemplo, si un peatón descuidado decide cruzar por el medio de la calle, o si otra persona se prepara para hacer una maniobra imprudente.

Por otro lado, al conectarse con los semáforos, detecta cuando están en verde o en rojo, y neutraliza, así, los peligros asociados a la distracción de los conductores.

Otra de las compañías que destacó, fue Mercedes Benz, que mostró su visión del futuro con su van autónoma, Vision Urbanetic, un vehículo con un sistema de aprendizaje integrado en una infraestructura de Inteligencia Artificial, capaz de transportar a las personas y a las mercancias, este vehículo irá hacia donde se detecte un mayor grupo de gente.

Este concepto por los momentos esta en desarrollo, sin embargo, la firma alemana se propone a que empiece a salir al mercado en el 2022.

Uno de los conceptos sobre los que también vale la pena hablar es el de Bosch, con un proyecto similar al Vision Urbanetic, el Shuttle, que será autónomo y eléctrico.

Con su shuttle los usuarios se trasladan mentalmente a entornos que no tienen nada que ver con la ciudad que puedan estar atravesando realmente.

Ciertamente, la industria automotriz global está entrando en una nueva era dorada de avance e innovación y agradecemos estar aquí para verlo mientras pasa.