De nuevo en el punto de mira. La Comisión Europea ha vuelto a amenazar con imponer nuevas sanciones a la multinacional norteamericana Alphabet, propietaria del buscador Google, ante sus «preocupantes sospechas» de prácticas monopolísticas en el territorio europeo. La solución viene por obligar a la empresa a dividir sus negocios.

En una entrevista en el «The Daily Telegraph»Margrethe Vestager, comisaria de la competencia de la Comisión Europea, ha asegurado que tiene «preocupantes sospechas» sobre la posición de dominio de Google en territorio europeo y puede obligarlo incluso a separar sus negocios en divisiones independientes. Vestager ha reconocido que el organismo ha «perdido la confianza» en la empresa estadounidense como una de las posibles soluciones para evitar prácticas monopolísticas en el negocio de la publicidad online.

La Comisión Europea multó en 2017 al gigante de internet con 2.420 millones de euros, la mayor dictada hasta la fecha por las autoridades contra una compañía por abusar de su posición dominante como motor de búsquedas en internet y favorecer a su comparador de precios online. De momento, la sanción se ha recurrido. Según informes recientes, Google controla el 92% del mercado de buscadores en Europa. «No está prohibido tener éxito en Europa», apunta Vestager, pero cree que la compañía estadounidense tiene «una responsabilidad específica de no destruir a una competencia ya debilitada». «Hemos demostrado su posición de dominio en las búsquedas y hemos descubierto que han abusado de su éxito para promocionarse y disminuir a los rivales», dice.

En ese sentido, la CE se encuentra redactando un nuevo reglamento destinado a regular los servicios de comercio electrónico, las tiendas de aplicaciones y los motores de búsqueda para que sean «más transparentes» en la clasificación de los resultados de búsqueda. Vestager ha reconocido, sin embargo, que estas medidas no están solo dirigidas a empresas tecnológicas: «Un comportamiento ilegal se aplica de igual manera a cualquier tipo de empresa», manifiesta. La cruzada de EE.UU. y Europa se está endureciendo. Organismos reguladores están ejerciendo una presión sin precedentes sobre las gigantes compañías tecnológicas estadounidenses como Google y Facebook en los últimos.