Uber anunció este miércoles que disminuyó sus pérdidas trimestrales en comparación al mismo período de 2017, aunque aún tiene un largo camino que recorrer para probar que puede ser rentable, ya que espera salir a la bolsa en 2019.

Desde que Dara Khosrowshahi (presidente ejecutivo) llegara en septiembre, la compañía ha invertido en nuevos mercados mientras se sale de otros donde ha perdido millones de dólares.  Además ha desarrollado servicios de envío de comida y transporte de carga buscando nuevos ganancias, fuera de su negocio central.

Las pérdidas netas de Urbe se acortaron a 891 millones de dólares en su segundo trimestre, finalizado el 30 de junio, desde el saldo negativo de mil 100 millones de dólares hace un año.

Sus pérdidas netas antes de impuestos, intereses, depreciación y amortización llegaron a los 614 millones de dólares, por debajo de los 773 millones de dólares del periodo comparativo.

Los ingresos netos de la firma aumentaron más rápido que las reservas brutas en el segundo trimestre frente al período previo ya que la empresa redujo incentivos promocionales de viajes.

Uber tuvo 12 mil millones de dólares en reservas brutas en el trimestre, que incluyen viajes y Uber Eats, una subida de seis por ciento frente al trimestre previo y alrededor de un 40 por ciento frente al mismo período de 2017.

Los ingresos netos, que eliminan lo que se le paga a los conductores y las promociones y refinanciamiento, fueron de dos mil 800 millones de dólares, un incremento del ocho por ciento sobre el primer trimestre y más de 60 por ciento ante la comparación interanual.

“Tuvimos otro gran trimestre, continuamos creciendo a una tasa impresionante para un negocio de nuestra escala”, aseguró en un comunicado la presidente ejecutivo de Uber.