Twitter ha sido noticia desde que anunció su agresiva política de depuración de cuentas, una estrategia que sigue generando estadísticas día a día. La plataforma norteamericana informó lo que fue un nuevo ajuste en su funcionamiento y el saldo fue la reducción de 143.000 aplicaciones en su lucha por combatir actividad maliciosa.

El nuevo recorte en la red del “Pajarito Azul” se dio desde el pasado abril, de acuerdo a una nota divulgada por la agencia internacional AFP.

“Estamos comprometidos a ofrecer acceso a nuestra plataforma a desarrolladores cuyos productos y servicios hagan de Twitter un mejor lugar”, dijo Rob Johnson, director de manejo de productos de Twitter.

En el informe se menciona que la compañía con sede en San Francisco está limitando el acceso a sus interfaces de programación de aplicaciones (APIs) que permiten a los desarrolladores realizar publicaciones en Twitter de forma automática.

Johnson no ofreció detalles sobre las aplicaciones eliminadas, pero Twitter ha estado bajo presión en el tema de las cuentas automáticas o “bots” que difunden noticias falsas o dan una exposición exagerada a una persona o causa política.

“No toleramos el uso de nuestras APIs para producir correos basura, manipular conversaciones o invadir la privacidad de nuestros usuarios”, agregó el directivo de la referida plataforma digital.

“Seguimos invirtiendo en el desarrollo de mejores herramientas y procesos que nos ayuden a detener estas aplicaciones maliciosas de forma más rápida y efectiva”.

Pero las medidas de la empresa de mensajería no quedan allí, pues Twitter añadió nuevas directrices en el protocolo de uso para el registro de las aplicaciones.

En la nota de AFP se señala que desde el pasado martes hay otro cambio, pues ahora cualquier desarrollador que intente crear una aplicación de Twitter tendrá que seguir un nuevo proceso en el que deberá ofrecer detalles de cómo utilizará ese servicio.