El tema de la seguridad y empleo correcto de la información es otro de los temas en los que las redes sociales trabajan actualmente. Ya no solo se enfocan en la seguridad de los datos de los usuarios sino que también buscan fomentar el uso de un lenguaje adecuado y no violento en el tipo de contenido que transita por sus diversas plataformas.

En este segundo apartado, Twitter ha sido una de las compañías que recientemente ha mostrado mayor interés por corregir errores y robustecer sus sistemas de control, en especial a lo referente al terrorismo o la denominada “incitación al odio”, un tema muy de boga por estos tiempos.

Es por eso que la “red del pajarito azul” abrió hoy un proceso para pedir comentarios y opiniones sobre esta cuestión a cualquier interesado. Cualquier persona, usuarios y no usuarios, puede participar en el proceso, en el que Twitter trabaja con ONG y legisladores de aquellos idiomas en los que la encuesta no está disponible.

La red de “microblogging” trabaja desde hace meses en el desarrollo de una nueva política para combatir el “lenguaje deshumanizador” en su espacio y ampliar su política contra la incitación al ocio.

Las amenazas violentas, tanto directas como indirectas y la apología al terrorismo, el acoso y los mensajes abusivos, la incitación al odio por por motivo de raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad, son comportamientos que Twitter no quiere en su red social.

Es la primera vez que la compañía realiza una iniciativa similar, según explican en el blog corporativo la directora del departamento jurídico, Vijaya Gadde, y la vicepresidenta del departamento de seguridad, Del Harvey.

La recogida de opiniones y comentarios de los usuarios sobre las nuevas políticas y normas se prolongará hasta el 9 de octubre.

Aunque la política de la compañía prohíbe fomentar la violencia contra otras personas por motivo de su raza, origen, nacionalidad, orientación sexual, género y otras cuestiones, la compañía reconoce que hay mensajes que se vierten en la red que “muchas personas consideran abusivos, aunque no infrinjan las normas”, según recoge el artículo firmado por las dos directivas y que fue divulgado por la agencia EFE.

El objetivo de la red de 280 caracteres es ampliar la política frente a la incitación al odio para que recoja el contenido que “deshumaniza a otros basándose en su pertenencia a un grupo identificable” incluso cuando el contenido “no incluya un objetivo concreto”, subrayan.

El difícil equilibrio entre la libertad de expresión y la incitación al odio y el acoso es uno de los principales problemas de Twitter, que se declara comprometida con promover una conversación pública saludable.

Una de los últimas controversias en que ha estado envuelta la compañía ha sido la suspensión del locutor ultraconservador estadounidense Alex Jones, director de la web Infowars, acusado de difundir teorías conspiratorias.

Facebook, Apple y Youtube vetaron los perfiles de sus plataformas a principios de agosto, pero Twitter se negó a sumarse alegando que no había violado ninguna norma interna de la empresa y defendiendo el derecho a la libertad de expresión.

Un mes después, Twitter se sumó a estas medidas y cerró la cuenta del polémico locutor ultraconservador.

Otra de las críticas más grandes a las que se ha tenido que enfrentar la compañía es al uso que hacen de la red social miembros del autodenominado Estado Islámico para difundir su propaganda y captar a más personas.