En el mundo digital no descansan en su afán de ofrecer la mayor transparencia posible a su público. En el caso de Twitter, donde el número de followers puede significar mucho, la plataforma busca dar una imagen más clara en su funcionamiento.

La red del “pajarito azul” no solo está avocada en supervisar el flujo y veracidad de la información que circula sino que a su vez busca también mantener de la mejor manera posible a su comunidad de usuarios.

Es por ello que la compañía dejará de contabilizar como seguidores aquellas cuentas que están congeladas o restringidas, por lo que algunos perfiles podrían ver reducidos su número de seguidores a partir de los próximos días.

Hasta el momento, todas estas cuentas se veían reflejadas en el número de seguidores de los perfiles de los usuarios. Con la medida que la red social con sede en California ha adoptado, todas las cuentas falsas o que hayan sido creadas, por ejemplo, para inflar los contadores de seguidores, dejan de ser contabilizadas. Esto se traduce en que, a partir de ahora, este número será mucho más fiable e intentará mostrar los usuarios reales.

La medida, que ya comenzó a implementarse, se toma con el objetivo de que la conversación en la red de microbloging sea lo más fiable y verídica posible y que las cifras de seguidores, que son usadas como referencia de relevancia, sean más precisas y fiables, añade la compañía.

Las cuentas congeladas son aquellas cuya actividad está restringida porque su comportamiento ha sido sospechoso y Twitter ha solicitado a su dueño que valide su autenticidad y resetee sus contraseñas.

Este tipo de cuentas no tiene nada que ver, según advierte la compañía en un comunicado, con las bloqueadas o eliminadas por motivos de spam o creadas por “bots” (programas que crean perfiles y tienen capacidad para interactuar como si fuera un usuarios real).

Twitter calcula que el seis por ciento del total de sus cuentas está congelada y prevé que, de media, la mayoría de usuarios pierda unos cuatro seguidores o menos. Aquellas cuentas con mayor número de seguidores contarán previsiblemente con una mayor reducción.

Las cuentas bloqueadas no serán eliminadas, de modo que su propietario puede volver a activarla se señala en una nota de la agencia EFE.

La compañía quiere desmarcar esta iniciativa de su fuerte campaña contra el spam y los “bots” malicios (programas), que ha iniciado recientemente y con la que solo en mayo de este año identificó 9,9 millones de cuentas fraudulentas.

Durante el primer trimestre de este año, Twitter también ha suspendido más de 142.000 aplicaciones que violan sus reglas en esta materia y que fueron responsables de más de 130 millones de tuits de baja calidad o spam.