Heberto Alvarado Vallejo

Los números de AT&T no fueron nada malos, pero, como el mercado de acciones se mide a través de previsiones de mediano y largo plazo, los números de la TV paga, donde podría sustentar buena parte del negocio móvil del futuro decepcionaron.

Para los inversores, el impacto de Netflix y Hulu, entre otros oferentes de la OTT, ha sido despiadado. AT&T y otros grandes operadores podrían registrar dependencias con operadores como estos y anclar sus planes de datos a una oferta ligada a paquetes de contenidos de sus competidores.

Mala opción para una compañía que recientemente adquirió Time Warner por $85 millardos, toda una fortuna. Opciones, existen. La generación de contenidos y ofertas exclusivas podrían ser la alternativa.

Pero vayamos a los números. Como indiqué los números no fueron malos. Tuvo un beneficio neto atribuible de 14.512 millones de dólares en los primeros nueve meses del año, un 39,4 % más que en el mismo periodo de 2017.

Ganó 2,19 dólares por acción, frente a los 1,69 dólares de hace un año, según informó en un comunicado.

La facturación del segundo grupo de telefonía móvil de EE.UU. ascendió hasta septiembre a 122.763 millones de dólares, un aumento interanual del 3,3 %.

En el trimestre más reciente, el beneficio neto atribuible a AT&T fue de 4.718 millones de dólares, un 55,8 % más que el pasado año, pero no cumplió con las expectativas de los analistas.

La pérdida de clientes en la TV paga, perjudicó a la empresa que sufrió una caída de 7% en su valor comercial. No importó que la operadora haya cerrado con una facturación total de 45.739 millones de dólares un 15,3 % más que en las mismas fechas del año pasado.