La Junta de Supervisión de Facebook confirmó este miércoles la suspensión por parte de la empresa al ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, una decisión muy esperada que puede marcar cómo tratará el gigante tecnológico a los mandatarios que rompan sus leyes en el futuro.

La compañía bloqueó indefinidamente el acceso a Trump de sus cuentas de Facebook e Instagram por preocupaciones de más protestas violentas luego de los hechos al Capitolio de Estados Unidos el pasado 6 de enero por partidarios del ex gobernante.

Para el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, mantener a Trump en las plataformas de la multinacional tecnológica representa un riesgo. “Los riesgos de permitir que el presidente continúe usando nuestro servicio durante este período son simplemente demasiado grandes”.

Sin embargo, la junta -a la que algunos han llamado la Corte Suprema de Facebook- hizo críticas por esta decisión, calificándola de “sanción indeterminada y sin estándares”, y le insistió a la compañía revisar su respuesta en un período de seis meses. Esto no significa que el grupo está del lado de Trump porque de acuerdo a una entrada de blog “la junta no ha requerido a Facebook que restaure inmediatamente las cuentas de Trump”.

Lo que sí hizo el comité fue una serie de recomendaciones al gigante tecnológico sobre cómo debería mejorar sus políticas.

Trump no se quedó de brazos cruzados y decidió lanzar su propia plataforma digital llamada ‘Desde el despacho de Donald J. Trump’ (From the Desk of Donald J. Trump) para enviar mensajes a sus seguidores y así éstos la compartan en sus redes sociales. Lo negativo de este servicio es que los usuarios no podrán responder las publicaciones del expresidente, sólo podrán darle ‘me gusta’.