Ningún sector empresarial escapará de la transformación digital, fenómeno que para muchos, supone el mismo efecto que las tres revoluciones industriales juntas, porque lleva a todo el universo de las organizaciones a un nuevo modelo económico, que a su vez implica una nueva manera de trabajar, e incluso, de formar profesionales.

Abarca un marco muy amplio, que va más allá de digitalizar procesos, optimizar la productividad, y medir resultados para mejorar predicciones; de hecho se trata de adaptar las empresas a esta nueva era. Según la investigación de Gartner, alrededor del 57% de las organizaciones aún no han encontrado un punto de partida para la transformación de los negocios digitales.

Específicamente en el área de recursos Humanos, la implementación de tecnología disruptiva, generada por los principales cambios que trae la transformación digital, como Cloud, Big Data, Internet de las Cosas, Inteligencia Artificial, Machine Learning y redes sociales; así como disminuyen costos al consumidor, genera una nueva visión, que no solo se limita al uso de nuevos dispositivos, ni de un software de RRHH, sino que propone una nueva experiencia de cliente interno.

A ese nuevo panorama que deberá lograr un cambio de fondo en la cultura empresarial, se suman las empresas nativas digitales, que ofrecen productos y servicios con el mismo valor añadido, incluso superior, que las empresas convencionales; y además con otra plataforma, experiencia y coste.

Los empleados de las corporaciones, ahora son liderados, no solo por CEO, CIO, CFO y Chief Human Resources Officer (CHRO); y muchas de las empresas ya están formando equipos de ejecutores dentro de sus estructuras que fomenten el salto digital. Según investigaciones, 66% de los líderes quiere transformarse, pero solo el 11% está realizando negocios digitales.

La transformación digital va a modificar el día a día laboral, de hecho está generando un nuevo perfil de empresas 4.0, en donde finalmente el valor agregado que aporta cada empleado tiene mucha más importancia que la cantidad de horas que permanezca en la oficina. Asimismo, la flexibilidad y movilidad, serán aún más valoradas porque serán más rentables; es decir, la manera clásica de ejercer un rol dentro de una empresa va a cambiar, así como los espacios de trabajo.

POR DÓNDE COMIENZA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

El miedo al cambio es algo lógico, sin embargo la historia ha demostrado que la única manera de evolucionar, es la adaptación y saber tomar ventaja del cambio.

El objetivo de todas las empresas desde la propia revolución industrial consiste en ser más rentables y productivos. En la actualidad, el mayor reto ya no es solo poner al cliente como el centro del negocio, sino mejorar su experiencia, hacerla más natural y amigable. Los diferentes gadgets han eliminado herramientas y las convirtieron en aplicaciones; ahora solo un smartphone cumple funciones de teléfono, cámara, grabador, linterna, equipo de sonido, televisor, y pare de contar.

Es precisamente el Departamento de Recursos Humanos quien debe empezar la transformación digital, y es imprescindible contar con un software de gestión de recursos humanos que ayude a manejar el talento de manera efectiva y a optimizar las tareas, así como a utilizar de manera inteligente la data de la organización. Asimismo, en los demás departamentos se deben valer de herramientas para digitalizar sus procesos, pero estas deben ser manejadas por personal especializado, es por ello que, RRHH debe iniciar el plan de transformación digital, formando a los empleados para su mejor adaptación y desarrollo.

Un Gerente de RRHH tiene la misión debe evaluar las habilidades digitales de las nuevas incorporaciones, así como retener el talento del que disponen y actualizarlo. Aquí surgen los planes de integración incluyendo tácticas para mejoras las soft skills, para que se autoconozcan mejor y se abran a las posibilidades de crecimiento.

Si las organizaciones no son capaces de adaptarse al cambio, tristemente se quedan a mitad de camino, no hay vuelta atrás.