Toshiba Corp planea dar a dos de sus principales accionistas de fondos de cobertura asientos en su directorio, dijeron personas familiarizadas con el asunto, una medida que podría dar a los inversores extranjeros más influencia sobre los problemas.

Toshiba planea nominar a ejecutivos de Elliott Management y Farallon Capital Management para puestos en la junta antes de su reunión anual de accionistas en junio, dijeron las personas, que se negaron a ser identificadas porque el asunto no se ha hecho público.

Tres de las personas dijeron que Toshiba propondría un ejecutivo de Elliott, y dos de ellos dijeron que también propondría uno de Farallon.

La medida podría marcar un punto de inflexión en una larga batalla entre la gerencia de Toshiba y sus accionistas activistas.

Un vocero de Toshiba dijo que la compañía no había decidido quiénes serían los directores nominados para la junta, y agregó que divulgaría sus decisiones de inmediato una vez que se hayan tomado.

Farallon, el tercer mayor accionista de Toshiba con una participación de más del 6%, y Elliott, cuyas fuentes dicen que posee poco menos del 5% de Toshiba, no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

Toshiba ha retrasado las nominaciones de los directores de la junta, diciendo que está tratando de determinar si hay algún conflicto de intereses para algunos candidatos.

Atraer accionistas activistas a un directorio es relativamente raro en Japón.

Pero esto está cambiando lentamente. En 2019, Olympus Corp  incorporó a un socio de ValueAct Capital a su directorio, ya que la empresa de equipos médicos vio el fondo con sede en San Francisco como un catalizador potencial para el cambio en la empresa, que se estaba recuperando de un escándalo contable.

Una mayor influencia para los accionistas de los fondos de cobertura también podría aumentar la posibilidad de un acuerdo para privatizar a Toshiba.

Farallon dijo en marzo que creía que la privatización de Toshiba maximizaría el valor para los accionistas y era la única solución para que Toshiba arreglara sus problemas de gobernanza, asignación de capital y la profunda desconfianza entre sus accionistas.

Toshiba, que desde 2015 se ha visto acosada por crisis contables y de gobierno, creó un comité especial el mes pasado para explorar opciones estratégicas, incluidos posibles acuerdos para volverse privada, después de que los accionistas rechazaran un plan de reestructuración respaldado por la gerencia.

Dijo que 10 inversores potenciales habían firmado compromisos de confidencialidad, sin identificarlos.

Con Reuters