La selección alemana rozó este sábado un desastre histórico pero acabó venciendo in extremis a Suecia por 2-1 gracias a un golazo de Toni Kross en el descuento que evita la eliminación precoz de la vigente campeona del mundo, pero que la deja llena de dudas de cara a la última fecha de la fase de grupos.

Aunque tuvo la posesión del balón y arrinconó a su rival en los últimos minutos del encuentro (Mario Gomez y Julian Brandt tuvieron la victoria), Alemania fue incapaz de poder vulnerar el arco custodiado por Robin Olsen hasta que llegó el tanto de Kroos al 94′.

Con un hombre menos, Alemania pudo anotar el gol que le dio sus primeros tres puntos en el mundial, dejando en vilo el futuro del grupo, ya que Suecia tendrán que ganarle a México para aspirar a la siguiente ronda del certamen orbital.

El volante del Real Madrid clavó el balón en un ángulo del portero sueco cuando el vibrante partido disputado en Sochi se encaminaba hacia un empate que dejaba a Alemania al borde del abismo.

Suecia se había puesto en ventaja por intermedio de Ola Toivonen a los 32 minutos y Marco Reus a los 48 había empatado para la Mannschaft, que aún jugaría los últimos minutos con diez tras la expulsión de Jerome Boateng en el 82.

De la gloria al infierno a veces solo hay cuatro años, o dos partidos de Mundial, los que pasó Alemania de reinar en un Maracaná abierto únicamente para ellos a bordear el desastre en Sochi.

Tras imponerse este sábado a Corea del Sur (2-1), México lidera el Grupo F con seis puntos, por delante de Suecia y Alemania, empatados con tres, y de Corea del Sur, última sin sumar.

REMARON CONTRA LA CORRIENTE

El ímpetu germano del inicio del compromiso se fue perdiendo con el correr de los minutos, más con la anotación de la selección escandinava que se afirmó en el trabajo defensivo. El marcador, de hecho, pudo ser más abultado en el cierre del primer tiempo.

Toivonenn consignó esta noche un golazo tras una jugada en la que el equipo mostró cómo se cambia el chip de la defensa al ataque. Pero los Vikingos Amarillos se quedaron sin combustible para defender la ventaja. Y peor, aún, no capitalizaron las oportunidades claras que gestaron después Larsson y Forsberg

Para el arranque de la segunda etapa, el partido se inclinó por el lado de los alemanes, que igualaron el marcador por intermedio de Marco Reus al empujar el balón con la rodilla.

Montado en el partido, la actual campeona del mundo se adueño por completo del balón, quedando el equipo sueco a expensas de lo que pudiera hacer en el contragolpe.

No sería por falta de insistencia. Lo rozó en varias ocasiones Reus, Kroos desde lejos y hasta de nuevo Werner, pero Suecia era un cerrojo y a los de Low aún les quedaba otro sobresalto: la expulsión de Boateng por doble amarilla en el 82.

Con diez y al filo de la catástrofe, Alemania solo pudo respirar aliviada cuando en el 90+5 Kross se sacó de la chistera un saque de falta espectacular para poner el 2-1, apartando a su equipo del abismo.