Se espera que Telecom Italia (TIM) y el prestamista estatal CDP lleguen a un acuerdo preliminar este domingo para fusionar los activos de red fija del grupo telefónico con los de la firma de banda ancha rival respaldada por el estado Open Fiber.

La medida allanará el camino para una sola red de banda ancha, ya que el presidente ejecutivo de TIM, Pietro Labriola, perfila un plan de reestructuración centrado en una separación completa de la red de telefonía fija del grupo de las operaciones de servicio.

Las juntas directivas de TIM y CDP se reunirán el domingo para aprobar un acuerdo marco, con el objetivo de negociar un acuerdo vinculante sobre una conexión de red con Open Fiber para octubre, dijo una de las fuentes.

Según el acuerdo marco, CDP, que es el segundo mayor inversionista de TIM con una participación de 10% y posee una participación de 60% en Open Fiber, controlaría la entidad de red combinada, agregaron las fuentes.

Italia está interesada en crear un campeón único de red de banda ancha para evitar la duplicación de inversiones y acelerar el despliegue de fibra óptica y promover la digitalización de la economía.

Bajo presión durante años en su mercado interno, TIM, cargada de deudas, planea deshacerse de su red de telefonía fija, un activo para el cual los analistas fijaron valoraciones de entre 15 y 20 mil millones de euros ($16 mil millones – $21,45 mil millones).

Si bien no se ha decidido la estructura final del acuerdo con Open Fiber, las opciones en discusión incluyen una venta total de la red de telefonía fija de TIM, dijeron dos fuentes independientes.

El acuerdo marco cuenta con el respaldo de los fondos de infraestructura Macquarie y KKR, que tienen participaciones minoritarias en Open Fiber y en la red TIM, respectivamente, dijeron las fuentes.

KKR, que gastó 1.800 millones de euros para comprar una participación del 37,5% en la unidad de red de última milla de TIM, FiberCop, e intentó una oferta pública de adquisición de TIM por 10.800 millones de euros, ha expresado anteriormente su preocupación por cuestiones regulatorias y de valoración relacionadas con el plan de red única.

Fuente: Reuters