TikTok aprovechó durante 15 meses una vulnerabilidad del sistema operativo móvil de Google, para recopilar datos personales de sus usuarios y utilizarlos con fines publicitarios.

La plataforma obtenía los datos de las ubicaciones MAC y los compartía con ByteDance, la compañía utilizaba la técnica de puenteo ID para rastrear a los suscriptores y bombardearlos con campañas publicitarias.

TikTok ha confirmado que el plagio de datos dejó de ocurrir en noviembre de 2019, posterior a una nueva actualización.