The Witcher: Blood Origin ha logrado el consenso de los fans en el plano negativo. La precuela basada en el universo de Andrezj Sapkopwski ha inundado las redes desde su estreno el pasado 23 de diciembre, pero no precisamente por su calidad. En Rotten Tomatoes, el portal de valoración más popular de internet, ha logrado una puntuación del 9 % en la audiencia, la que la sitúa como la producción de Netflix peor valorada de su historia.

¿Qué dice la audiencia sobre The Witcher: Blood Origin?

“Buenos actores a los que se les da un guion flojo y de risa. Coreografías de combate al nivel de una obra de teatro de instituto, y no hablaremos de los efectos especiales. Michelle Yeoh está tan desperdiciada en esta aventura genérica”, comparte Blue B, uno de los usuarios en la página. “No sé qué ocurre en Netflix, pero es embarazosamente mala. No lo digo por el casting, el trasfondo o la representación. Teníais un trabajo: contar una buena historia. Esta no merece mi tiempo”, explica otro usuario, Benjamin S.

Lo cierto es que la crítica del público es mucho más severa que la profesional, aunque tampoco se aleja mucho del consenso general con un 38 % de valoración. Los cuatro episodios que conforman la serie ya se encuentran disponibles en la plataforma.

Como decíamos, la serie ocurre 1200 años antes de los eventos protagonizados por Geralt de Rivia, donde se tratan temas como la creación del primer prototipo de brujo. El reparto de la serie está liderado por Michelle Yeoh (Scian) y Jacob Collins-Levy (Eredin), a los que se les sumará Mirren Mack (Merwyn), Dylan Moran (Uthrok), Lenny Henry (Balor), Laurance O’Fuarain (Fjall), Sophia Brown (Éile), Nathaniel Curtis (Brían), Lizzie Annis (Zacaré), Francesca Mills (Meldof), Amy Murray (Fenrick), Hebe Beardsall (Catrin), Daniel Fathers (Osfar), Zach Wyatt (Syndril) e Isla Gie (Kes), entre otros.

Fuente: MeriStation