Al igual que otros gigantes tecnológicos y del social media, Google se encuentra vetado del mercado chino. En 2010, la empresa decidió apartarse por presiones gubernamentales en cuanto a la regulación y censura de los contenidos.

Pero estos principios corporativos, al parecer, han cambiado drásticamente y todo apunta a que la empresa norteamericana se doblegará a las pretensiones de las autoridades, sacrificando su autonomía y valores informativos y éticos con el objetivo de penetrar y expandir su radio de negocios.

Según información divulgada en exclusiva por The Intercept, Google prepara una versión para dispositivos móviles de su buscador, y que vetará el acceso a páginas web para poder retornar al mercado chino.

La referida publicación electrónica cita documentos internos de la compañía, los cuales indican que no solo es una mera especulación sino un movimiento concreto que forma parte de un proyecto corporativo diseñado a fin de poder calar nuevamente en China, sin dudas, el mayor mercado tecnológico en todo el mundo.

Google y sus plataformas de correo o mapas están bloqueados en el país más poblado del mundo, que también cuenta con el mayor número de internautas, desde que la empresa estadounidense y el Gobierno chino rompieron las negociaciones sobre los términos en los que debía operar en ese territorio.

Este medio digital estadounidense informa además que la versión bloquearía también búsquedas sobre derechos humanos, religión y protestas pacíficas, según una lista que ya ha sido mostrada al Gobierno chino.

El proyecto, que lleva por nombre Dragonfly (libélula), se comenzó a gestar en la primavera del año pasado, y comenzó a tomar forma en diciembre tras una reunión entre el consejero delegado de de Google, Sundar Pichai, y un alto funcionario del Gobierno chino, según la publicación.

La versión final podría lanzarse en los próximos seis a nueve meses, a falta de la autorización de las autoridades chinas.

Sin embargo, según afirmó el medio estatal China Securities Daily, las informaciones sobre el regreso de Google al mercado chino no son ciertas, citando fuentes de “departamentos relevantes” pero sin dar más detalles al respecto.

Esta no viene a ser una medida aislada, ya que desde hace ya  algún tiempo Google viene dando señales más que claras acerca de la dirección que desea tomar en un futuro cercano. En octubre del año pasado, lanzó una nueva campaña para promocionar su traductor entre los usuarios chinos, una estrategia con la que la compañía dio el primer paso para volver al gigante asiático.

En diciembre, el CEO de la empresa, Sudar Pachai participó en la Conferencia Mundial de Internet que el Gobierno chino organiza desde 2014 en Wuzhen (centro).

Después, en enero, el buscador se unió a una inversión en la plataforma china de retransmisión de juegos en directo Chushou, y a principios de este mes, lanzó un juego de inteligencia artificial en la aplicación de redes sociales WeChat, de Tencent.

Por si fuera poco, The Information dio a conocer que Google está desarrollando una aplicación de agregación de noticias que cumplirá con las leyes de censura fijadas por el gobierno chino.

La aplicación de noticias haría uso de inteligencia artificiall (en lugar de procesos de selección humanos) para promocionar aquellos contenidos afines a los intereses de cada usuario.

Los detalles relacionados al lanzamiento, por el momento, son una incógnita, aunque fuentes cercanas al proyecto aseguran que podría retrasarse hasta 2019 debido a la particular guerra comercial entre China y Estados Unidos.

REACCIONES NEGATIVAS

No han tardado en aparecer reacciones en contra el nuevo rumbo que estaría tomando Googke. En una nota de la agencia EFE se menciona que un investigador de Amnistía Internacional sobre China, Patrick Poon, pidió a la compañía estadounidense que ponga fin a este plan.

“La libertad de internet verá un día muy negro si Google se doblega a la censura extrema de China para entrar en su mercado. No veo cómo una decisión de este tipo pueda ser compatible con el lema de ‘hacer lo correcto’ de Google, y les pedimos un cambio de rumbo”, afirmó Poon en un comunicado.

Para AI, la medida plantearía graves cuestiones sobre la protección de la privacidad de los usuarios del gigante tecnológico. “¿Va Google a entregar datos personales de sus usuarios a las autoridades chinas si éstas se lo piden?”, cuestionó Poon.

También añadió que, además de ser “un ataque grosero a la libertad de información y a la libertad de internet”, un hipotético retorno de Google en esas condiciones supondría “poner los beneficios por encima de los derechos humanos”, establecería un “precedente terrible” y brindaría una “victoria al Gobierno chino”.