Entre las últimas tendencia entre los ciberdelincuentes, desarrollar malware de minería de criptomonedas para instalarlo en dispositivos de uso personal, es de las más populares; pero lamentablemente, esta tendencia también está creciendo en el sector corporativo. Sólo en 2017 aumentó este tipo de ataques un 8% en servidores de empresas y en Panda Security estimamos que en el presente año los ciberataques para el minado de monedas como Bitcoin se multipliquen.

Testla y Amazon últimas víctimas de cryptohacking

Las más recientes víctimas conocidas del cryptohacking son dos gigantes: Tesla y de Amazon. En concreto, piratas informáticos  vulneraron la seguridad de los servidores que Tesla tiene alojados en la nube de Amazon Web Services, para instalar un malware que extrae criptomonedas sin consentimiento.

Uno de los aspectos más curiosos de este ataque es que la información que tenía Tesla alojada en los servidores de Amazon Web Services podría tener un gran valor en el mercado del espionaje industrial, ya que entre otras cosas, había documentos con la telemetría de sus automóviles eléctricos. Sin embargo, aunque es previsible que hayan robado también alguna información, los hackers prefirieron servirse de la escalabilidad de los servidores para minar criptomonedas.

Uno de los beneficios de contar con servidores en la nube es que sus clientes pagan sólo por los recursos informáticos que están consumiendo. Si hay poca demanda de datos, se destinan pocos recursos a un bajo costo y, si aumenta el consumo, sube el servicio y el precio que paga el cliente.

Así, cuando se da una alta demanda de información, en lugar de colapsarse, la nube se apoya en otros servidores virtuales para dar al cliente la potencia que necesita. De esta manera, los hackers aprovecharon todos los recursos extra que tenía Tesla en la nube de Amazon para minar criptomonedas a su voluntad.

Acceso a través de Kubernets

El grupo de piratas informáticos accedió a los servidores cloud del fabricante de Tesla a través de Kubernets, una consola de administración que no requiere una clave de acceso. Una vez vulnerada la seguridad de los servidores en la nube, instalaron un software llamado Stratum, diseñado para minar criptomonedas. Aunque ninguna de las compañías denunció que se haya producido ningún robo de información, Stratum también permite a los hackers que lo instalaron el acceso a archivos confidenciales de la compañía.

Auge de las criptomonedas

El alza en la cotización alcanzado por la mayoría de las criptomonedas como Bitcoin, Ethereum o Ripple, las ha convertido en uno de los principales ingresos para muchos grupos de bandas organizadas de ciberdelincuentes. “En lugar de secuestrar información o equipos por medio del ransomware, los hackers se están sirviendo del cryptohacking, ya que si consiguen que su malware pase desapercibido en miles de dispositivos de forma simultánea, podrán colocar a “su servicio” un ejército de computadoras y dispositivos móviles que generándoles ingresos de forma ilegal”, señala Hervé Lambert, Global Retail Product Manager de Panda Security.

Nota de prensa Panda Security