Rosabel Meleán

Recientemente nos enteramos que JP Morgan presentó una demanda contra Tesla. El banco de inversiones alega que la compañía de automóviles eléctricos le debe $162 millones. La disputa está relacionada con un acuerdo de garantía de acciones de 2014 y con un ajuste que se hizo en el precio a raíz de las consecuencias de un tweet de Elon Musk de 2018.

Según el medio The Verge, Tesla no sólo no respondió a los pedidos de los medios de comunicación, sino que despidió a todo el equipo de prensa estadounidense.

Según la demanda, que fue reportada por primera vez por Reuters, JP Morgan compró una serie de warrants de Tesla en 2014, cuando la compañía todavía estaba buscando fondos para financiar la construcción de su primera gigafactory.

Los warrants de acciones otorgan al comprador (el JP Morgan, en este caso) el derecho a comprar acciones de una empresa (Tesla) a un precio fijo dentro de una determinada ventana de tiempo. Los warrants que JP Morgan le compró a Tesla en 2014 expiraban entre junio y julio de 2021.

Inicialmente, las empresas acordaron un precio de U$S 560,6. Si las garantías expiraran y el valor de las acciones de Tesla fuera menor que ese precio, ninguna de las dos empresas le debería nada a la otra.

Pero si el precio de las acciones de Tesla está por encima del precio al vencimiento, JP Morgan dice que la compañía de Musk debe entregar acciones iguales a la diferencia entre esos dos valores.

Con Merca 2.0