Tom Adams pensó que no volvería a ver su nuevo iPhone ni el resto de sus pertenencias luego que su kayak se volteara cerca de una rampa para botes en el río Snake, ubicado en el estado de Idaho (EE.UU.).

A pesar de que Adams, junto a su mujer y sus amigos salieron ilesos del desafortunado accidente, su estado de ánimo se vino abajo ya que no solo se había extraviado su móvil, sino también las llaves, la caña de pescar y la cartera, reseñó el medio local East Idaho News.

Pero por suerte, un equipo de búsqueda y rescate ofreció su ayuda para encontrar los objetos perdidos de Adams entre la fuerte corriente del río situado al noroeste de Estados Unidos. Esta hazaña parecía improbable, aunque hay un dicho que dice “la esperanza es lo último que se pierde”.

Foto del Equipo de Búsqueda y Rescate del Condado de Bingham

Jack Lusk, uno de los buzos, pudo encontrar el iPhone y las llaves de Tom a casi 3 metros de profundidad. Para asombro el móvil estaba encendido y con la alarma activada tres días después del incidente registrado el 12 de junio. Minutos más tarde encontraron la caña de pescar de Tom.

“Mi incidente en el río se convirtió en una bendición”, declaró Adams. También agradeció la labor del equipo de buceo.

Aunque la nota no detalló qué iPhone era, una investigación de Hormiga TV reveló que a partir del iPhone 7 hasta el último modelo, iPhone 12 Pro Max, los teléfonos cuentan con clasificación IP67 e IP68, lo que los hace más resistente al agua y al polvo. Sin embargo Apple no explica en su página web que sus iPhones no son capaces de resistir hasta 72 horas bajo el agua.