La dinámica de la televisión en Estados Unidos está cambiando. Al menos desde la óptica de consumo hay indicadores que muestran un giro de las tendencias, siendo uno de ellos la disminución progresiva de las suscripciones a las compañías tradicionales de servicios por cable pago.

Más allá de las razones en el cambio, los números no mienten y, de acuerdo a un reporte de la empresa especializada eMarketer, la facturación de este sector ha bajado considerablemente en este año 2018.

Las estimaciones en cuanto a la cancelación de contratos, al menos en segmento de la población adulta, se elevan a un 33,8% según el sondeo de eMarketer y del cual se hizo eco la agencia internacional de noticias EFE.

Dicho porcentaje representa un movimiento notable, específicamente de más del 22% respecto al año anterior en cuanto a consumidores de servicios de cable, satélite u ofertas de operadores telefónicos.

Si bien la conocida tv paga tradicional sufre una merma, paralelamente se beneficia otro tipo de servicios con las nuevas tecnologías, una de ellas serán las plataformas de video accesible desde internet, sin pasar por un operador o un terminal (OTT).

Aunque la referida empresa analista no ahonda mucho en causas y efectos, si supone en su reporte que la integración progresiva de ciertos servicios a sus ofertas de las cableoperadoras, principalmente Netflix, podrían ayudar a ralentizar el ritmo de cancelaciones.