Elon Musk ya domina todo el mundo, o al menos ya está presente en los siete continentes con Starlink, ya que el WiFi satelital llegó a la Antártida.

La compañía ha enviado un plato Starlink a la Estación McMurdo, una instalación de investigación estadounidense basada en una isla frente a la costa de la Antártida. En un tweet, la Fundación Nacional de Ciencias dijo que los científicos del Programa Antártico de Estados Unidos han estado probando el plato en el sitio para suministrar un mayor ancho de banda de Internet.

Las velocidades de descarga pueden variar de 50 a 200Mbps para usuarios residenciales, y de 100 a 350Mbps para clientes empresariales a través de un plato de alto rendimiento, que también puede soportar temperaturas extremas.

«En una ubicación tan remota como la Antártida, esta capacidad está habilitada por la red láser espacial de Starlink», agregó la compañía en el tweet del miércoles 14 de septiembre.

 

Fuente: Digitaltrends