Rosabel Meleán

Sony podría tener serios problemas judiciales por la restricción de ventas de  juegos en su propia tienda PlayStation Store.

Este jueves propietarios de la consola han acusado a Sony de forma colectiva en la ciudad de San Francisco por inflar artificialmente los precios de los juegos a través de su tienda digital, e impedir que los consumidores compren juegos digitales en otras tiendas.

Los demandantes alegan que el comportamiento de Sony es monopolístico y, por lo tanto, ilegal. Según reza el documento ,el monopolio de Sony le permite cobrar precios exorbitantes por los juegos digitales de PlayStation, que son significativamente más altos que los de sus versiones físicas vendidas en un mercado minorista competitivo, y significativamente más altos de lo que serían en un mercado minorista competitivo de juegos digitales.