Heberto Alvarado Vallejo

Desde el punto de vista financiero, que la empresa con mejor valoración de mercado del mundo comience el año reportando que venderá menos productos de los que ella misma esperaba resulta ser un baño de agua fría.

Apple lo hizo. Su chapuzón en las frías aguas de la realidad llega en un momento clave para la industria que nos interesa: la tecnológica. En breve inicia el Consumer Electronic Show de Las Vegas, donde los rivales y aliados de Apple exhibirán sus conceptos para la industria que llegará, este año: la 5G. Una llegada que será lenta, pero sin pausas.

Para los medios tecnológicos que no se dejan llevar por las medidas cortoplacistas, el anuncio de Apple ratifica la tendencia ya marcada en el negocio de los Smartphone, PC y otros productos que si bien venden software, fundamentan su negocio en la comercialización de un equipo.

Las ventas de Smartphone se están frenando en todo el mundo y esto no sólo afecta a Apple. La tendencia perjudica a todos los participantes en una industria que está iniciando en este 2019 una transición a otra era. Una etapa en la que se reinventará el hardware, pero sobre todo el software.

Es difícil que en Wall Street y en los diarios económicos tengan paciencia. Saben del momento, pero el dinamismo y los ciclos de ventas y compras de acciones demandan la alharaca a veces desproporcionada.

Apple se prepara y lo hace bien para la era 5G, para internet de las Cosas y para la era de la Hiperconexión. Lo está haciendo desde hace rato y por ello, estos momentos de alarmas encendidas, no son más que coyunturas.

Ahora bien, los comentarios de Tim Cook, están un poco fuera de lugar. Achacar al bajón de ventas a la desaceleración de la economía China, resulta un poco ambiguo. Apple no es un competidor de peso en el mercado Chino. No está en el podio de ventas.

En esta región, que concentra más del 50% del mercado mundial de Smartphone, sumar, y ser un jugador en el top 5 es más que bueno para Apple. En China, y en los enormes mercados de Pakistán e India, Apple es eso, un competidor que lucha con las marcas locales que lideran sus respectivos mercados.

Apple no superará a Oppo, Huawei o Xiaomi, simplemente porque su oferta no llega al segmento medio. Sus intentos por calar en estos mercados no han arrojado los resultados que la compañía esperaba. Los fracasos como el iPhone 5C y el iPhoneXR lo dejan más que en evidencia.

El bajón de las ventas entre los consumidores de Apple obedece a otros motivos.
Apple engancha por su perfil de tope de línea. Distintivo y especial, para los pocos que puedan invertir mil dólares para tener un Smartphone icónico. Un perfil de consumidor, que por cierto, es similar, sin importar la ubicación geográfica del usuario.

Son estos compradores, los que están esperando el momento de la disrupción definitiva. El momento del rompimiento con el modelo actual. Estos compradores saben esperar y Apple lo sabe.

Argumentar que la desaceleración China afectó los números de la principal compañía del mundo, suena más a una presión indirecta a las autoridades norteamericanas y al Presidente Donald Trump, que amenaza a iniciar una Guerra Comercial con China, la cual podría generarle consecuencias negativas a Apple en el país donde están las grandes maquilas tecnológicas donde se fabrican sus productos de ahora y del futuro.

En definitiva. Mucho Ruido y Pocas nueces