Además de los monitores que conocimos en este CES, Samsung dio un sorpresa con un enorme monitor gaming de 55 pulgadas con una marcada curvatura que, además, se puede girar en modo vertical.

Generalmente, los monitores de ese tamaño no suelen tener opción a poderse colocar de esa manera, pero gracias a una peana realmente alta y a un panel muy curvado, el Samsung Oddysey ARK puede girarse 90 grados.

Samsung ha integrado un panel flexible de 55 pulgadas con iluminación miniLED y resolución 4K, para lograr tener un ángulo de curvatura tan marcado. Su formato es de 16:9, por lo que tenemos una resolución 4K de 3840 x 2160 píxeles convencional.

También dispone de de un pequeño mando inalámbrico con una rueda giratoria con la que se facilita el cambio de brillo y otros parámetros, ya que en un monitor tan grande, sobre todo en modo vertical, sería complicado acercarse a unos botones físicos situados en el propio marco de la pantalla.