Android Go, el sistema operativo de Google para dispositivos de prestaciones bajas tiene casi ya un año en el mercado y pese a ese tiempo, es ahora cuando Samsung se suma a la utilización de este producto.

Lo hará con el Galaxy J2 Core, en definitiva el primer smartphone con Android para la casa coreana que, al igual que el resto de sus pares existentes en el mercado, llega con un perfil modesto pero a su vez correcto para todo consumidor sin grandes necesidades.

Todo lo básico lo podrá encontrar en este terminal de Samsung, que fue concebido con el objetivo de dar salida a los usos más primarios y menos exigentes que un usuario puede tener, pero sin que ello suponga, de ninguna manera, el tener que renunciar a ofrecer una experiencia correcta en funcionalidad.

Como bien mencionamos anteriormente, la compañía de Mountain View busca mantener su posicionamiento en la mayor cantidad de campos posibles, siendo la gama baja la oportunidad ideal para estrenarse con el Android Go, aunque hay que hacer la salvedad que estará basado en el Oreo 8.1 y no en la versión Android Pie.

Samsung hizo el lanzamiento en India y Malasia, un detalle no menor en el plano comercial. La apuesta, pese a ser sencilla en apariencia, no pasa desapercibida ya que India es uno de los mercados que más usuarios de teléfonos móviles del mundo acumula, y cuenta con unas perspectivas de crecimiento todavía mayores.

Básico pero completo para su gama

Hablando ya de cosas concretas, está claro que el perfil del J2 Core es modesto y de allí parte toda su estructura externa e interna.

En cuanto al diseño, el mismo se presenta sobrio con los botones hardware de volumen a la izquierda y el de encendido a la derecha y con un acabado en plástico y  llamativo color dorado.

La pantalla incluida tiene unas dimensiones de cinco pulgadas (generosas para tratarse de un modelo Android Go) y la resolución que alcanza el nuevo Samsung Galaxy J2 Core es de 960 x 540 en su panel tipo TFT.

Las dimensiones de este terminal son: 143,4 x 72,1 x 8,9 milímetros (su peso se queda en 154 gramos), por lo que no desentona en exceso.

En cuanto a la cámara, se sigue la línea sin muchos aspavientos con una trasera de 8 megapíxeles con apertura f/2.2 y una frontal de 5 megapíxeles e idéntica apertura. No hay que esperar las mejores fotos posibles, ni tampoco el poder dar uso al efecto bokeh, pero sí el denominado Modo belleza.

Los componentes principales que ofrece este dispositivo, como son procesador y memoria, muestran que se mantiene la tendencia que en otros modelos con Android Go. El SoC integrado es un Exynos 7570 de fabricación propia que incluye en su interior cuatro núcleos que trabajan a una frecuencia máxima e 1,4 GHz y una GPU Mali-T720 MP2.

La memoria RAM asciende a 1 GB, suficiente para mover el sistema operativo de Google que utiliza, y el almacenamiento es de ocho gigas ampliables. Todo correcto para la gama de producto a la que pertenece.

La conectividad es adecuada, pero sin grandes alardes. Así, se ofrece WiFi (2,4 GHz); Bluetooth 4.2; acceso a posicionamiento GPS; y, como no, la propia para cable tipo microUSB.

Se podría decir que uno de los elementos interesantes del J2 Core es su batería, ya que tiene un amperaje de 2.600 miliamperios-hora, que si bien puede pensarse que es poco, debido a que su hardware no es muy exigente la autonomía, seguro que permite dar uso sin recarga más de un día.

El dispositivo será lanzado de momento en algunos países seleccionados donde estos teléfonos tienen especial cabida, como la India o Malasia, pero será traído a más mercados en los próximos meses.

Por el momento, el fabricante coreano no ha dado ninguna pista acerca del posible precio, pero por si se toma como referencia al Galaxy J2 (a la venta por un precio de $ 100, aunque eso sí, con unas prestaciones bastante superiores), no sería descabellado pensar que ese sencillo móvil se pusiera a la venta por un precio bastante inferior a los $ 100.