Samsung acaba de dar un paso adelante respecto ala competencia en la fabricación de chips al convertirse en la empresa pionera en producir a gran escala microprocesadores de 7 nanómetros bajo la tecnología de litografía de litografía ultravioleta extrema (EUV).

Este tipo de técnicas data del años 2000 pero debido a sus altos costos de producción ha tardado en poder ser desarrollada a gran escala. Ahora el panorama comienza a cambiar un poco con el gigante surcoreano que anunció a través de una nota de prensa la iniciativa con la que toman ventaja en el mercado, pues desde la compañía aseguran varios beneficios, entre ellos la reducción de un 50% el consumo de energía.

También aumentaría la eficiencia de área un 40% y el rendimiento un 20%, en comparación con los anteriores procesadores de 10nm.

En la actualidad ya existen chips de 7nm (A12 Bionic de Apple, Kirin 980 de Huawei), los cuales coinciden en un proceso de fabricación basado en la tecnología ArF, o inmersión de fluoruro de argón, que solo alcanza logitudes de onda de 193nm.

Pero ahora Samsung da un giro a esta tendencia con este nuevo proceso, el cual permite usar una sola capa para transferir el diseño de un chip a la oblea de silicio, mientras que en la tecnología ArF se requieren cuatro capas. La tecnología ultravioleta utiliza una longitud de onda de 13,5nm sobre las la estructura de silicio del chip.

El vicepresidente ejecutivo de Foundry Sales y Marketing en Samsung Electronics, Charlie Bae, ha comentado que este cambio en los procedimientos permite a los fabricantes “mejorar significativamente el tiempo de comercialización de sus productos con un rendimiento superior y capas reducidas”.

Dentro de esta tecnología de nodo de procesos 7LPP (Low Power Plus), la fabricación se vuelve más rápida y eficiente, trayendo así beneficios en costes y disponibilidad.

Al momento del anuncio también se hizo referencia a las bondades comerciales que otorgarían este tipo de conductores al consumidor.

Estos procesadores ofrecen a los consumidores oportunidades de fabricar productos que traspasen los límites en materias como las conexiones 5G, la Inteligencia Artificial, la gestión de centros de datos empresariales e hiperescalados, el Internet de las Cosas, la automoción y las redes en general.

La primera fabricación de chips que usan esta tecnología ha comenzado en las instalaciones S3 Fab de Samsung en Hwaseong (Corea del Sur) y la empresa espera asegurar una línea basada en esta tecnología destinada a clientes para el año 2020.