Samsung logró equilibrar la caída en la demanda de teléfonos móviles y televisores con los ingresos producidos por la venta de chips y pantallas. La utilidad se incrementó en un 23%.

Los analistas dijeron que los beneficios extraordinarios asociados a las pantallas se deben a un pago de Apple, ya que el fabricante de teléfonos estadounidense está teniendo dificultades para cumplir sus objetivos de entregas debido al impacto de la epidemia en las ventas de iPhone.

Según analistas consultados, el pago estaría en torno a 1 billón de wones, superior a un pago similar de 800.000 millones de wones de hace un año.