Nuevamente la seguridad de un país es vulnerada por piratas cibernéticos. En esta oportunidad fue Singapur la víctima luego de un ataque informático en el que se robaron informes médicos que pertenecían a 1,5 millones de habitantes de Singapur, incluido el del primer ministro Lee Hsien Long.

Se trata del robo de datos más importante en la historia de este archipiélago del sudeste asiático, con 5,8 millones de habitantes.

El ataque informático se produjo entre el 27 de junio y el 4 de julio.

Una base de datos del Estado de Singapur fue el objetivo de un ataque “deliberado, selectivo y bien planificado”, aseguraron los ministerios de Sanidad e Información en un comunicado.

“Los hackers se centraron de manera específica en las informaciones personales y los informes de tratamiento ambulatorio del primer ministro Lee Hsien Loong”, declaró por su parte el ministro de Sanidad, Gan Kim Yong.

Los hackers informáticos utilizaron un ordenador infectado con un malware (virus) para acceder a una base de datos, antes de que los administradores detectaran “una actividad poco habitual”, según las autoridades.

Las pesquisas precisaron que fue vulnerado el acceso a los registros en los ordenadores de cuatro hospitales, cinco clínicas especializadas y otros nueve centros de salud.

Entre las informaciones obtenidas de manera ilegal se encuentran nombres, direcciones, datos de género o fechas de nacimiento, entre otros.

Los datos robados incluyen informaciones personales, además de tratamientos sobre los pacientes, pero en ningún caso los expedientes médicos al completo. Una comisión dirigida por un antiguo juez impulsará una investigación sobre este ataque.

Las investigaciones realizadas por la agencia de ciberseguridad de Singapur “demostraron que se trataba de un ataque deliberado, dirigido y bien planificado” y que no había estado realizado por piratas ordinarios ni pequeños criminales.

Los organismos gubernamrntales no precisaron la identidad de los infractores por motivos “de seguridad profesional”. Pero aseguraron que los datos del primer ministro no habían sido publicados en internet.

“No sé qué esperaban encontrar los atacantes”, escribió el primer ministro en Facebook, “quizás estaban buscando un secreto de Estado o al menos alguna información personal que pudiera avergonzarme”.

“Mis expedientes médicos no son algo de lo que suela hablar, pero estos no contienen nada de inquietante”, añadió.

La próspera ciudad-Estado de Singapur logró grandes avances en la digitalización de las bases de datos de la administración pública, un sistema que sin embargo, no lo ha alejado de los problemas.

No es la primera vez que ocurre este tipo de incidentes, ya que un grupo de hackers ya accedió el año pasado a una base de datos del Ministerio de Defensa y robó informaciones pertenecientes a 850 empleados.