JBS USA, filial de la mayor productora de carne del mundo, JBS SA, confirmó este miércoles en un comunicado haber pagado 11 millones de dólares en rescate luego de ser víctima de un ataque ransomware la semana pasada.

La firma brasileña canceló turnos en sus plantas cárnicas de Estados Unidos y Canadá la semana pasada tras el ciberataque del grupo REvil, que amenazaba con sabotear las cadenas de suministro de alimentos y aumentar los precios.

Una investigación señala que los hackers han estudiado el ataque desde febrero y durante varios meses robaron datos de las plantas de JBS en Australia y Brasil, según la empresa de ciberseguridad SecurityScorecard.

Con la confirmación de este hecho, ya son dos las compañías que han tenido que aceptar las extorsiones millonarias de los delincuentes informáticos: JBS y Colonial Pipeline, propietaria de la mayor red de oleoductos de Estados Unidos.

Aunque de los 4,4 millones de dólares por los que pagó Colonial Pipeline al grupo DarkSide, pudo recuperar 2,3  millones de dólares tras acciones emprendidas por el gobierno estadounidense.