El fabricante de chips Renesas Electronics sigue expandiendo su negocio y este mares dio otro agresivo paso en su lucha por desarrollarse en el sector de los vehículos autónomos con el anunció de la compra de la estadounidense Integrated Device Technology (IDT).

La corporación japonesa dijo que había acordado la adquisición de IDT por 6.700 millones de dólares (cerca de 5.800 millones de euros), su segunda gran compra como parte de su plan para ampliar su presencia en los semiconductores destinados a automóviles sin conductor.

El acuerdo, que ambas compañías prevén cerrar en la primera mitad de 2019, permitirá al fabricante japonés tener acceso a la “amplia gama” de conocimientos de IDT, incluidos aquellos relacionados con el uso de chips para redes inalámbricas y almacenamiento de datos, esenciales en los sistemas de pilotaje de vehículos sin conductor.

La empresa nipona financiará la operación con 679.000 millones de yenes (5.260 millones de euros/6.100 millones de dólares) en préstamos bancarios y efectivo, explicó en un comunicado. Pagará 49 dólares por acción en efectivo por las acciones en circulación de IDT, una prima del 16 por ciento sobre su precio de cierre el lunes.

Potenciar su plataforma y funcionamiento

El acuerdo para hacerse con la firma estadounidense de diseño de microprocesadores pone de relieve la feroz competencia entre los fabricantes de chips a nivel mundial, en un momento en el que buscan aumentar sus líneas de productos y su cuota en el campo altamente lucrativo de los chips para automoción.

Renesas ocupa el segundo lugar detrás de NXP Semiconductors NV en chips relacionados con el automóvil y controla el 30 por ciento del mercado mundial de microcontroladores utilizados en vehículos. Pero es débil en los llamados chips analógicos que procesan señales como sonido, luz o temperatura para convertirlos en datos digitales.

Renesas dijo que la combinación con IDT le permitirá a la empresa japonesa proporcionar sistemas de chip más completos para sus clientes. IDT también es fuerte en microprocesadores para centros de datos, lo que abre una nueva fuente de ingresos para Renesas.

Renesas, que comenzó a operar en 2010, es tras la neerlandesa NXP Semiconductors el principal fabricante de chips para vehículos, y se trata de una empresa de riesgo compartido establecida por los también fabricantes nipones Hitachi, Mitsubishi Electric y NEC.

La compañía con sede en Tokio inició en 2016 una estrategia de crecimiento, en el marco de la cual un año más tarde adquirió al fabricante de semiconductores estadounidense Intersil para expandir su catálogo de chips analógicos.

Las acciones de Renesas subían un 4 por ciento en la Bolsa de Tokio, recuperando parte del 14 por ciento perdido desde que la firma japonesa dijera el 31 de agosto que estaba contemplando comprar IDT.