Aunque autoridades de muchos países se han enfocado en supervisar el funcionamiento de portales y redes sociales, paradójicamente muchos de ellos se han olvidado de otros elementos importantes en cuanto a la seguridad digital se refiere. De manera premeditada o no, lo cierto es que, a entender del experto de Naciones Unidas en derechos de privacidad digital, Joseph Cannataci, existe una especie de desidia gubernamental por tratar de hacer ajustes este sentido.

Muchos gobiernos están descuidando o ignorando su deber de proteger el encriptado online que ayuda a garantizar la libertad de expresión y la privacidad, dijo Cannataci en un informe preparado para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

El relator especial del mencionado organismo señala que en muchos países, entre ellos Rusia, China, Irán, Turquía, Pakistán y Reino Unido, los ciudadanos no pueden contar con mantener privadas sus conversaciones por internet y que la tendencia va en aumento, pues en los últimos tres años han crecido las restricciones estatales al cifrado.

“Desde 2015, los estados han intensificado sus esfuerzos para debilitar la encriptación utilizada en los productos y servicios de comunicaciones ampliamente disponibles. Las obligaciones de un estado de respetar y garantizar los derechos a la libertad de opinión y expresión y a la privacidad incluyen la responsabilidad de proteger el encriptado”, indicó el especialista en el referido informe.

Cannataci agrega que otras medidas que debilitan sistemáticamente el cifrado y la seguridad digital, como los depósitos de claves y los requisitos de localización de datos, también interfieren con los derechos de los usuarios.

Los límites al encriptado deben ser necesarios, legales, legítimos y proporcionales, según el informe. Las prohibiciones generalizadas no cumplen con esas condiciones.

El relator dijo que ha crecido la presión para que las firmas instalen “puertas traseras” en el software que permitan a las autoridades acceder a mensajes codificados o dispositivos seguros, dando así a los piratas informáticos una vulnerabilidad potencial para explotar, aunque los gobiernos ya tienen muchas otras herramientas de investigación que podrían usar.

En el texto enviado a la ONU, Cannataci señala que muchos estados han penalizado el uso del cifrado, mencionando una prohibición de Irán, otras de Pakistán, y la detención en Turquía de miles de ciudadanos por el uso de una aplicación de mensajería cifrada. El informe también citó a otros países, entre ellos Rusia, Reino Unido y China.