Funcionarios de seguridad británicos no apoyan la prohibición total de Huawei de las redes nacionales de telecomunicaciones pese a la advertencia de Estados Unidos de que la empresa tecnológica y sus productos podrían ser utilizados por China para espiar, manifestaron anónimas con conocimiento del tema a Reuters.

Hasta el momento no se han presentado pruebas formales de que la firma asiática permita el espionaje al gobierno estatal. Lo que sí se conoce es que Huawei ha negado las acusaciones por parte de EE.UU., y que varias naciones occidentales han restringido el acceso de la empresa a sus mercados.

“No estamos a favor de una prohibición completa. No es tan simple”, señaló una de las fuentes a Reuters este lunes luego de que un artículo del Financial Times publicara este domingo que Reino Unido había decidido que podía suavisar los riesgos sobre la utilización de equipos de Huawei en redes de quinta generación (5G).

La publicación del Financial Times eran comentarios de dos fuentes familiarizadas con un informe del Consejo Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) de Reino Unido, que el año pasado dijo que los problemas técnicos y de la cadena de suministro con los equipos de Huawei habían expuesto a las redes nacionales de telecomunicaciones a nuevos riesgos de seguridad.

Por su parte la firma tecnológica no quiso hacer ningún comentario por el momento.

Una eventual decisión de permitir que Huawei participe en la construcción de redes 5G será vigilada de cerca por otros países, debido a la pertenencia británica al grupo de intercambio de inteligencia Five Eyes, que también integra Estados Unidos.

Dos fuentes dijeron que el NCSC no cree necesario descartar por completo al mayor fabricante del mundo de equipos de telecomunicaciones y el segundo de teléfonos inteligentes, de las redes británicas al considerar que podrían continuar ejecutando los riesgos probando los productos en un laboratorio especial supervisado por responsables de inteligencia.

El pasado 15 de febrero, el presidente de Huawei, Xu Zhijun indicó que Huawei invertirá más de 2.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para mejorar la ciberseguridad de sus equipos, incluyendo la reescritura de algunos códigos, como un “paso extra” para incrementar la confianza de las firmas extranjeras.