Oficiales de la prisión de Idaho (EE.UU.) manifestaron que 364 privados de libertad explotaron una vulnerabilidad en el sofware de las tabletas JPay y transfirieron casi un cuarto de millón de dólares a sus propias cuentas.

La unidad de investigaciones especiales del departamento descubrió el problema a principios de julio, y la conducta inapropiada no implicó dólares de los contribuyentes, expresó este jueves el portavoz del Departamento de Corrección de Idaho, Jeff Ray.

Las tabletas portátiles son populares en las cárceles de Estados Unidos, y están disponibles para los reclusos de Idaho a través de un contrato con CenturyLink y JPay. Los dispositivos permiten a los reclusos enviar correos electrónicos, comprar y escuchar música o jugar videojuegos simples.

“Si bien la gran mayoría de las personas utilizan nuestra tecnología segura de manera apropiada, trabajamos continuamente para mejorar nuestros productos y evitar cualquier intento de uso indebido”, dijo la portavoz de JPay, Jade Trombetta.

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Por su parte el representante de CenturyLink, Mark Molzen, expresó que el problema involucraba a los presos “explotando intencionalmente una vulnerabilidad de software para aumentar sus saldos de cuenta de JPay”, pero dijo que no podía proporcionar detalles porque CenturyLink lo considera información confidencial. Sin embargo, Molzen indicó que el problema de la vulnerabilidad se resolvió.

El vocero del Departamento de Corrección de Idaho, Jeff Ray, señaló en una declaración preparada que 50 reclusos acreditaron sus cuentas en cantidades que exceden los mil dólares; la cifra más grande justificada por un prisionero fue de poco menos de 10 mil dólares. En total, se demostraron cerca de $225 mil en las cuentas de los 364 reclusos.

“Esta conducta fue intencional, no accidental. Exigía un conocimiento del sistema de JPay y múltiples acciones de cada recluso que explotaba la vulnerabilidad del sistema para acreditar indebidamente su cuenta”, dijo Ray.

Hasta el momento, JPay recuperó más de 65 mil dólares en créditos, y suspendió la capacidad de los presos para descargar música y juegos hasta que compensen a JPay por sus pérdidas, dijo el vocero del Departamento de Corrección. Aunque por el momento, los privados de libertad pueden enviar y recibir correos electrónicos.

El Departamento de Corrección de Idaho publicó informes de ofensas disciplinarias a los reos que supuestamente estuvieron involucrados, lo que significa que podrían perder privilegios y pueden ser reclasificados a un nivel de riesgo de seguridad más alto.