La receta de los teléfonos de tope de gama tiende a ser cada vez más uniforme: El procesador más reciente de la gama alta de Qualcomm, tanto RAM como sea económica y técnicamente conveniente (entre 4 y 8), memoria interna suficiente y la versión de Android más reciente con la que puedan trabajar. Esto hace que cualquier anuncio de Qualcomm pase a ser un adelanto de todo lo que nos traerán los buques insignias del próximo año. Así pues, el pasado 4 de diciembre la empresa norteamericana anunció su nuevo procesador, el Qualcomm Snapdragon 855.

En cuanto a tecnología, Qualcommm dejó de ser punta de lanza hace un par de años. Apple había saltado primero al soporte de 64-bit y, junto a Huawei, habían traído el proceso de fabricación en 7 nanómetros a los dispositivos móviles con el A12 Bionic y el Kirim 980 respectivamente. Esta vez le corresponde a los norteamericanos ponerse al día de la mano de TSMC, misma empresa que fabrica los procesadores Epyc de AMD, también de 7 nanómetros.

El Snapdragon 855 también es el primer procesador de la marca en incorporar una Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU por sus siglas en inglés) dedicada para procesos de inteligencia artificial y aprendizaje de máquina. Esto con la finalidad de mejorar el procesamiento de imagen para las fotos y videos apalancándose en el hardware en vez del software, como reporta Xataka:

El chip gráfico integra algoritmos de fotografía computacional, una serie de incorporaciones que ya hemos ido viendo en 2018 como diversos fabricantes lo han ido añadiendo a sus terminales para mejorar funciones como el modo retrato o resolver escenas complicadas como las nocturnas.

Otra de las ventajas que ofrece el 855 es que es el primer procesador optimizado para las redes de quinta generación (5G), una ventaja que tienen pues Qualcomm también está en proceso de desarrollo y fabricación de los sistemas de transmisión y recepción de esta plataforma en los teléfonos. Ya la empresa tiene adelantadas algunas alianzas estratégicas con diversas operadoras a nivel mundial para llevar al usuario este nuevo nivel de conectividad, eso sí, sin olvidarse de LTE y las redes de generaciones anteriores.

Como suele pasar, ahora el balón está en manos de los fabricantes. El 2019 puede traer los primeros teléfonos con conectividad 5G (no, el Moto Z3 con el MotoMod especial no cuenta, eso es trampa Motorola) de la mano del Snapdragon 855. Personalmente, no creo que haya alguno listo para el Show de Electrónica de Consumo (CES) de 2019, puede que para el Congreso Mundial de tecnología Móvil (MWC)… o cuando Samsung anuncie el Galaxy S10. Igual, toca esperar.