Qualcomm anunció en un comunicado su decisión de dar por terminada formalmente la oferta de adquisición sobre su rival NXP Semiconductors, después de que la compañía no obtuviese respuesta por parte del principal organismo regulador de China.

Qualcomm ya había hecho públicas sus intenciones durante la noche del miércoles, cuando además informó de sus resultados para el tercer trimestre del año. La oferta se canceló al expirar el plazo para lograr el acuerdo de fusión, el jueves a las 03H59 GMT, sin embargo, Qualcomm deberá pagar una indemnización de 2.000 millones de dólares a NXP.

El fabricante estadounidense de microprocesadores canceló el jueves su oferta de 43.000 millones de dólares para adquirir a su principal competidor comercial, “Qualcomm Incorporated (…) anunció el fin de la adquisición de NXP Semiconductors N.V. (…) por Qualcomm River Holdings B.V. (…) con efecto inmediato”, detalló un boletín oficial del grupo de acuerdo a una nota divulgada por la agencia AFP.

El intento fallido de compra tuvo ciertas dudas. Si bien la medida se produjo en medio de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, desde Pekín, a través del Ministerio de Comercio, negó que ese panorama haya afectado al proyecto.

“El problema en este caso está relacionado con la aplicación de la ley antimonopolio y no tiene nada que ver con las fricciones comerciales entre China y Estados Unidos”, dijo el jueves el vocero de la cartera, Gao Feng, a periodistas en una conferencia de prensa semanal. El funcionario no hizo más comentarios y sugirió referirse al regulador chino para obtener más detalles.

Pero la Administración Estatal para la Regulación del Mercado no respondió de inmediato a las preguntas enviadas por fax ni proporcionó ninguna actualización en su sitio web.

Qualcomm extendió varias veces la fecha límite de la fusión, que le habría dado a esta firma líder en fabricación de procesadores para teléfonos inteligentes una gama más amplia de productos.

Según la empresa con sede en California, la adquisición de NXP había recibido autorización antimonopolio de ocho de los nueve organismos reguladores gubernamentales requeridos en todo el mundo, con el tema aún pendiente en China, lo que sugiere que la adquisición podría ser una víctima colateral de las tensiones comerciales entre Washington y Pekín.

De cualquier manera, Qualcomm tiene nuevos planes en mente: la compañía planea invertir 30.000 millones de dólares en la recompra de acciones de NXP, como bien ha anunciado su consejero delegado, Steve Mollenkofp.

Asimismo, la compañía subraya que “nuestra estrategia central de impulsar las tecnologías de Qualcomm hacia las industrias de mayor crecimiento no ha cambiado”. “Continuaremos con nuestra firme apuesta por estas industrias con una previsión de ingresos de aproximadamente 5.000 millones de dólares para el año fiscal 2018, lo que supone un 70% más que en el 2016”.