Ismael Guevara

Si se toma como referencia los primeros partidos, el Mundial de Rusia 2018 ha tenido dos denominadores comunes: sorpresa y paridad. Todas las grandes distancias señaladas por muchos en la previa, no se han visto reflejadas sobre el césped; más bien todo lo contrario.
Aunque es probable que las aguas vuelvan a su cauce cuando los seleccionados disputen sus segundos partidos, al menos en la ronda inicial ya varias quinielas se fueron al bote de la basura.

De los llamados grandes favoritos,solo Francia y Bélgica, en especial el segundo, pudieron sumar tres puntos en su estreno. Del resto, solo hubo empates y resonantes derrotas.
Pese a su altas expectativas de arranque, Brasil, Argentina y España, no pasaron del empate en sus respectivos compromisos ante Islandia,  Suiza y Portugal, mientras que otra cabeza de grupo como Polonia se quedó con las manos vacías frente a Senegal.

Vale destacar que la “Roja” debió afrontar un más que complicado debut con las secuelas del cambio de timón en su banquillo ante un un elenco luso que pudo refrendar sus credenciales como vigente campeón de Europa con un armisticio 3-3, gracias, en gran medida, a una descollante actuación de su astro Cristiano Ronaldo que se lució con tres tantos.

Brillante actuación de Cristiano Ronaldo en su primer partido ante España. (Foto EFE)

Capítulo aparte merece la gesta de México, que apelando a su garra pudo superar, nada más y nada menos, que el actual monarca mundial Alemania. Un gol de Hirving “Chuky” Lozano fue la daga que se clavó en el alma del equipo teutón que, sumado al laurel de Suecia en la misma llave, ahora deberá remar contracorriente para revertir un panorama un tanto sombrío no estimado.

Colombia fue otra de las víctimas inesperadas tras caer ante Japón dejando asó un saldo nada favorable para los representantes suramericanos que se combinaron para balance de un triunfo, dos empates y par de derrotas.

Otros que pudo salir ileso al virus de “campanazos” fue Inglaterra, aunque debió batallar mucho ante Túnez y solo en el tiempo de descuento logró desnivelar el marcador con Harry Kane como héroe.

Un total de 13 ganancias y tres armisticios arrojaron los choques de la primera vuelta, una ronda que, con un promedio de 2,37 goles por cotejo, ha mostrado al mundo una buena dosis de igualdad entre todos los combinados. Los números así lo avalan, pues 10 de los 16 partidos iniciales se definieron por diferencia de un gol. El 3-0 de Bélgica sobre Panamá y sobretodo el 5-0 de Rusia en el encuentro inaugural ante Arabia Saudita son las excepciones a la regla.

Este conglomerado de resultados reflejan la competitividad que se ha mostrado en cancha entierras moscovitas y han dejado un horizonte complicado para muchos. Quizás de ahora en adelante la tendencia cambie radicalmente pero ha quedado patentado que, al menos en las primeras de cambio, “grandes y chicos” se han juntado por igual.