Desde hace ya algún tiempo se viene escuchando medidas y acciones por parte del gobierno de Cuba por tratar de salir de su marasmo tecnológico. A través de compañías estatales ya han realizado avances en cuanto a la plataforma de internet con algunos puntos inalámbricos y ya se encuentran abocados a realizar pruebas para incorporar esto a la telefonía celular.

Contrario a lo sucedido en años anteriores, al parecer las nuevas autoridades antillanas tienen una mayor apertura hacia el progreso tecnológico y muestra de ello fue la reciente reunión que sostuvo el presidente cubano Miguel Díaz-Canel con altos directivos de varias de las más importantes empresas tecnológicas e informáticas de Estados Unidos.

El encuentro, efectuado en la oficina de Google en Nueva York, contó con la presencia de los directivos de varias importantes compañías de internet como Google, AirBnB y Twitter, de acuerdo a información divulgada por la prensa oficial cubana.

“Invitado por Eric Schmidt”, exdirector ejecutivo de Google y actual vicepresidente de Alphabet, matriz de Google, Díaz-Canel sostuvo en la sede de la compañía en Nueva York un “cordial intercambio con representantes de las nuevas tecnologías”, escribe el periódico Granma.

“En la reunión estuvieron presentes los principales ejecutivos de Google, VaynerMedia, Connectify, Mapbox, McKinsey and Company, Virgin Group, AirBnb, Revolution, Twitter, Microsoft, Bloomberg y Cresta”, dijo el diario.

Entre los temas abordados, de acuerdo con Granma, destacan la importancia de las nuevas tecnologías en la educación, las “prioridades políticas” del gobierno cubano y el desarrollo tecnológico en la isla.

El presidente cubano transmitió a sus interlocutores que “la informatización de la sociedad es una prioridad del Gobierno”, en un momento en el que la Isla está a punto de contar por primera vez con conexión de internet móvil a través de una red 3G que previsiblemente entrará en servicio en los próximos meses.

Díaz-Canel, en Nueva York con motivo de su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, insistió en que el embargo “es el principal obstáculo” para lograr el desarrollo en el ámbito de internet “a la máxima capacidad”.

Brecha gigante

Cuba, uno de los países del mundo con el acceso más restringido y controlado a internet, firmó un acuerdo con Google a fines de 2016 para una conexión más rápida con los contenidos en línea del gigante estadounidense.

Pero el acceso a internet sigue siendo complicado en la isla: solo está permitido para instituciones estatales, universidades, centros de investigación, y en los domicilios solo para los médicos, los periodistas y los abogados.

Hay puntos wifi públicos, que se pagan por hora, y el gobierno trata de implementar la tecnología 3G en teléfonos móviles.

La empresa pública de telecomunicaciones Etecsa realizó una nueva prueba a principios de septiembre, ofreciendo acceso gratuito durante 72 horas a 1,5 millones de usuarios, pero esta prueba terminó, según admitieron las propias autoridades, con “dificultad en la conexión y alta congestión en la voz y el dato por inestabilidad en elementos de la red”.

Un grupo de trabajo creado por Estados Unidos para tratar de “ampliar el acceso a internet en Cuba” ha estado elaborando durante varios meses un informe con recomendaciones para Donald Trump, para disgusto a La Habana, que denunció en febrero una violación de su “soberanía”.

No es la primera vez que se produce este tipo de eventos, pues el pasado junio ya se reunió en La Habana con Eric Schmidt, expresidente y hoy consejero técnico de Google y vicepresidente de Alphabet, que fue quien le invitó a la reunión en Nueva York.

Google ha sido uno de los gigantes tecnológicos que ha mantenido interés por introducirse en el sector cubano de las telecomunicaciones desde que se inició el deshielo bilateral en los últimos años de Barack Obama, aunque hasta ahora su presencia es muy limitada. La compañía ofreció hace tres años a las autoridades de la Isla ampliar el acceso a internet en Cuba, pero la propuesta no prosperó.