Un comunicado del gobierno neozelandés enciende las alarmas de la gigante tecnológica Huawei y frena el desarrollo de las redes de quinta generación dentro de su territorio.

Nueva Zelanda alega que por motivos “secretos” de seguridad no permitirán el uso de la tecnología 5G en el país del continente oceánico, según el informe enviado por parte de la compañía china a la agencia a Efe.

Otra de las acciones restrictivas fue el rechazo de parte de la Oficina de Seguridad de las Comunicaciones del Gobierno (GCSB, en inglés) a la empresa de telecomunicaciones neozelandesa Spark el permiso para utilizar tecnología de Huawei 5G en la planificada RAN (red de acceso de radio) G5, en lo que alegan que de implementarse esta tecnología “podría aumentar significativamente el peligro contra la seguridad nacional”.

Las agencias de seguridad no especifican a qué tipos de peligros se refieren, pero el hecho de que Nueva Zelanda sea parte del movimiento “fives eyes”, da pistas acerca de las causas. Esta alianza está conformado también por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia entre la cuáles se divulga la teoría de que trabajar con Huawei no es recomendables para los gobiernos por los vínculos entre la compañía asiática y el gobierno chino.

A pesar de que las declaraciones del ministro de Justicia de Nueva Zelanda, Andrew Little, de que las decisiones “no se trata del país, ni siquiera de la compañía”, todo apunta a que las razones se relacionan con el temor de que Pekín acceda a “información sensible”. Estas teorías contra Huawei fueron reveladas por el diario Wall Street Journal.

La empresa respondió a la prohibición el jueves en un comunicado en el que aseguró que «las redes y los equipos 5G de Huawei ya están siendo desplegados por los principales operadores en todo el mundo. Continuaremos ofreciendo a nuestros clientes soluciones 5G innovadoras, fiables y seguras”.

Huawei ha firmado numerosos contratos para implementar esta quinta generación de redes hasta el día de hoy. Se estima que para 2019, muchos smarthphones gocen de la rapidez y efectividad de esta nueva tecnología, sin embargo, Nueva Zelanda, dadas las circunstancias, tendrá que esperar un poco más para conocerla.