Prohibido el contenido delictivo. Prohibido si se incita a la violencia. No se permite la compra o venta de drogas, intercambio o traspaso de armas de fuego. Por primera vez, Facebook ha desvelado todos los detalles acerca de su política de uso de la plataforma y las publicaciones que pueden ser catalogadas como «inapropiadas» y, por tanto, arriesgarse a ser expulsado de la red social.

En un informe de transparencia, la plataforma digital más importante del mundo ha recogido, por fin, las pautas y directrices internas empleadas para aplicar su normativa. La razón de este anuncio se debe a dos factores, según la compañía: primero, las directrices ayudarán a la gente a entender dónde se trazan las líneas. Y, segundo, al proporcionar estos detalles se facilita a todos, incluidos los expertos de diferentes campos, el proceso de envío de sus comentarios.

Además, por primera vez Facebook ha abierto el derecho de apelar las decisiones sobre publicaciones individuales para que los usuarios puedan «pedir una segunda opinión» cuando crean que se ha cometido un error. De tal manera que la red social ha revelado, después de mucho tiempo, las reglas secretas para eliminar contenido que considera «inapropiado» y, por tanto, expulsar a usuarios del servicio.

Estas pautas completas son de aproximadamente 8.500 palabras e incluyen reglas sobre lo que es aceptable y lo que no en términos de contenido violento, sexual o controvertido, junto con el discurso de odio y el lenguaje amenazante.

«Queremos que la gente sepa sobre estos estándares, queremos darles claridad», sostiene en un comunicado Monika Bickert, directora de gestión de políticas globales de Facebook, al tiempo que asegura que las políticas de la compañía «son positivas» pero solo en función de la precisión en su aplicación, algo que considera que «no es perfecta».

«Uno de los desafíos se encuentra en identificar posibles violaciones de nuestras normas para que podamos revisarlas. La tecnología es de gran ayuda. Usamos una combinación de inteligencia artificial e informes elaborados por personas para identificar publicaciones», añade.

Violencia y amenazas

Bajo la categoría «Violencia creíble», por ejemplo, Facebook prohibe el contenido que intente reírse y disfrutar de una humillación ajena. Por supuesto, la red social anima a sus más de 2.300 millones de usuarios a no publicar «declaraciones creíbles de intenciones de cometer actos violentos contra cualquier persona, grupo de personas o lugar». Tampoco si se trata de una manifestaciones erótica sobre un sufrimiento y comentarios que relatan positivamente la violencia.

Importante el objetivo: jefes de Estado

Facebook vetará, según sus términos de uso, «cualquier declaración de intención de cometer actos de violencia contra una persona vulnerable (identificada por nombre, cargo, foto u otra referencia) o grupo vulnerable, incluidos, entre otros, jefes de estado, testigos e informantes confidenciales, activistas y periodistas», argumentan.

No a las armas

La compañía se reserva, de esta manera, la posibilidad de eliminar un contenido que cuenta con apelaciones a todo tipo de violencia o declaraciones que la defiendan. Así que quedará prohibido, en teoría, anunciar una recompensa o demanda de un arma concreta,así como publicar menciones o, incluso, imágenes de armas.

Tampoco el hecho de realizar ofertas de compra-venta de las mismas, así como ofrecer instrucciones para fabricar o usar armas cuando el objetivo sea la de «lastimar o matar a personas», según se considere evidente a partir de los términos empleados, las imágenes añadidas. Se exceptúan los casos en donde el contexto indique claramente que el contenido tiene un fin alternativo como, por ejemplo, se comparte como parte de «estrategias de autodefensa recreativa», entrenamiento de la milicia de un país o el consumo de videojuegos.

Quedan fuera los terroristas y proxenetas

Bajo estas intenciones, Facebook aspira a evitar que se «cuelen» usuarios extremistas o violentos. De hecho, la red social asegura que no permite la entrada a organizaciones terroristas y grupos que inciten a la violencia, así como lo que entiende como «asesinos en masa», es decir, según palabras textuales: «un asesino en serie para nosotros es cualquier persona que haya cometido dos o más asesinatos en varios incidentes o lugares».

También recoge, entre sus términos de uso, el veto a grupos dedicados a la trata de personas y sus líderes. «En nuestra plataforma no permitimos la presencia de símbolos que representen a ninguna organización o individuo según se describieron antes, sin un contexto que condene o discuta el contenido en un tono neutral», aseguran.

No a las drogas

«No permitimos que individuos, fabricantes o minoristas compren, vendan o intercambien drogas, fármacos ni marihuana», recogen estos términos de uso que, técnicamente, no suponen cambios en las política de uso de la plataforma. La recomendación de Facebook es la siguiente:

«No publiques contenido sobre drogas (excepto alcohol o tabaco) que coordine o anime a otros a vender drogas, exhiba, admita» o «promocione la venta de drogas en primera persona o por parte de terceros, promocione, fomente u organice el uso de drogas o instruya sobre ellas» o «admita, verbalmente o por escrito, el uso personal de drogas no medicinales, excepto en contextos de rehabilitación».

Tampoco atacar a etnias ni religiones

Facebook no admite, según se desvela en el informe, el lenguaje que incita al odio porque «crea un ambiente de intimidación y exclusión» y, en algunos casos, «puede fomentar actos violentos en la realidad». En opinión de la plataforma, queda prohibido los ataques y comentarios hacia una etnia, nacionalidad, religión, orientación sexual, sexo, género, identidad sexual y discapacidad o enfermedad grave. No obstante, los comentarios humorísticos y sociales relacionados con estos temas «sí están permitidos».

Sí está permitido

Lo que no se recoge queda, por tanto, permitido. De tal forma que imágenes en las que se muestren las entrañas de un ser humano, personas carbonizadas o en llamas o víctimas del canibalismo se pueden recoger siempre y cuando -recalca la compañía- se enmarque dentro de un «contexto médico», aunque deben limitarse a que se vean solo para usuarios mayores de edad. Algo que, a todas luces, es difícil de cumplir.