PlayerUnknown’s Battlegrounds, mejor conocido como PUBG, es un popular videojuego de batalla en línea desarrollado por una compañía surcoreana llamada Bluehole Inc. en 2017.

El juego ha tenido un éxito total desde su lanzamiento. El año pasado ganó la categoría más importante en los premios Steam como ‘juego del año’. El mismo galardón lo obtuvo en la tienda de aplicaciones de Google en 2018.

Primero comenzó como un título para PC y luego, gracias a la empresa china Tencent, llegó a los móviles (actualmente está disponible en Windows, Xbox One, PlayStation 4, Android e iOS) y desde ese momento es el juego más famoso en la actualidad. En EE.UU., Rusia, Malasia e India, lo comprueban.

En la India el título ha provocado preocupación y prohibición.

Múltiples ciudades prohibieron a PUBG y la policía en el oeste del país arrestó a 10 estudiantes universitarios por jugarlo. La comisión nacional de los derechos del niño ha recomendado prohibir el juego por su naturaleza violenta, ya que es al estilo de una competición de los Juegos del Hambre en la que 100 jugadores se enfrentan con ametralladoras y rifles de asalto hasta que uno sobrevive.

Uno de los periódicos más grandes de la India declaró a PUBG una “epidemia” que convirtió a los niños en “manorogi” o psicópatas“Hay consecuencias peligrosas para este juego”, advirtió Navbharat Times en un editorial del 20 de marzo. “Muchos niños han perdido su equilibrio mental”.

A pesar del malestar que ha generado en la nación asiática, para otros despertó un frenesí.

Una competencia estudiantil en la ciudad sureña de Hyderabad recibió 250 mil inscripciones de más de 1.000 universidades. Un equipo se fue con un premio de 1.5 millones de rupias ($ 22,000) como los mejores jugadores de PUBG, solo unos días antes de los arrestos de este mes.

Aryaman Joshi, de 13 años, ha jugado a PUBG por unas horas cada día y dice que también juegan todos sus amigos. “Es un poco violento y hay muchos disparos que gustan a los chicos como a mí”, dijo. Su madre, Gulshan Walia, dice que quiere adoptar un enfoque realista en el juego de Aryaman.

“PUBG ha hecho que el mercado de juegos en línea se haya disparado y haya demostrado que India es un mercado muy atractivo”, dijo Lokesh Suji, el jefe de la Federación de Deportes Esports de India.

Los juegos de computadora han indignado a los padres y políticos durante al menos 20 años. Ya sucedió con Grand Theft Auto un juego que permitía a los jugadores comerciar con drogas, prostituir a mujeres y matar a extraños para robar sus autos, motocicletas, camiones, entre otras pertenencias. 

En 2018, China realizó su más severa represión en los videojuegos, congelando la aprobación de nuevos títulos y aumentando el escrutinio de la adicción y los efectos adversos para la salud.

“Lo que es diferente de la India es la velocidad con la que el país ha aterrizado en el extraño mundo digital sin leyes ni morales. Se saltó dos décadas de debate y ajuste, y llegó a la era de los juegos modernos en cuestión de meses. Las comunidades rurales que nunca tuvieron computadoras personales o consolas de juegos obtuvieron teléfonos inteligentes en los últimos años, y el servicio inalámbrico se volvió asequible para casi todos después de una guerra de precios el año pasado”, destacó Bloomberg.

Los políticos, padres y maestros de la India expresaron su indignación por PlayerUnknown’s Battlegrounds, argumentando que el juego estimulará la violencia y desviará a los estudiantes de académicos. 

Han culpado al juego por acoso escolar, robo y, en un caso de Mumbai, el suicidio de un adolescente. Un ministro local llegó a caracterizarlo como “el demonio en cada casa”.

En una reunión pública el mes pasado, una madre preocupada se quejó al primer ministro Narendra Modi sobre la adicción de su hijo a los juegos móviles. “¿Es ese el PUBG?”.

Hasta un niño de 11 años de edad presentó una demanda de interés público en una corte de Mumbai solicitando una prohibición del juego.

Debido a que el juego es tan nuevo en la India, no hay políticas regulatorias vigentes.

Por su parte Tencent prohíbe que jugadores menores de 13 años jueguen con PUBG e impone restricciones, como registros de nombres reales. En Alemania, los jugadores menores de 16 años están restringidos.

Una clínica para romper las adicciones digitales, dirigida por el Instituto Nacional de Salud Mental y Neuro Ciencias del país en Bangalore (India), registra cada semana varios casos de adicción a la PUBG. Un jugador de PUBG de 11 años entró a la clínica hace poco con sus padres, quienes se lamentaron de que quería abandonar la escuela para convertirse en un jugador profesional de PUBG.

El doctor Manoj Sharma, jefe de la clínica, sostiene que los creadores de juegos deben asumir más responsabilidades. “Debería haber una prohibición para los jugadores menores de edad”, dijo. “La adicción ha alcanzado proporciones nunca antes”.