No tardaron en aparecer reacciones luego de conocerse el polémico fallo judicial que autorizó a una empresa en Texas la impresión de armas con tecnología 3D, un hecho inédito que para muchos representa una nueva amenaza a la seguridad en los Estados Unidos.

No solo grupos activistas que promueven la regulación de armas se han pronunciado, pues a nivel oficial ya hay manifestaciones públicas, tal como la realizada por legisladores demócratas que expresaron preocupación por la controvertida decisión judicial, que permite la distribución gratuita en Estados Unidos de un programa de impresión 3D de armas de plástico, fáciles de ocultar y casi imposibles de controlar.

De acuerdo a una nota de la agencia AFP, el gobierno de Estados Unidos finalmente llegó a un acuerdo con Cody Wilson, un activista en favor del porte de armas de Texas, sobre la fabricación hogareña de armas sin el control de las autoridades por carecer de número de serie y por una pequeña suma.

Wilson se amparó en la Segunda Enmienda a la Constitución que garantiza el derecho a portar armas, para alcanzar el acuerdo. Además, se le otorga al empresario casi 40.000 dólares en concepto de daños y perjuicios.

La compañía invita a todos los interesados ​​a descargar el programa desde el 1° de agosto. Con esta herramienta, cualquiera que posea una impresora 3D -cuyo costo ronda los 2.000 dólares- podrá construir un arma con cuerpo plástico, sumando algunos cientos de dólares más.

En una carta abierta, cinco senadores demócratas dijeron que el acuerdo era “asombroso” y pidieron explicaciones al gobierno del presidente Donald Trump, la que consideraron “inexplicable”.

“El acuerdo permitirá que estos manuales se publiquen en línea para su distribución ilimitada a todos, incluidos criminales y terroristas, tanto aquí en Estados Unidos como en el extranjero”, agregaron.

Recientemente, 42 diputados demócratas lamentaron que “la decisión de la administración Trump solo agravará la epidemia de violencia armada en Estados Unidos”.

Activistas y funcionarios policiales también están horrorizados y preocupados, pues este hecho es exactamente lo que terroristas y criminales quieren. Una coalición de grupos a favor del control de armas interpuso una apelación ante una corte federal con la intención de bloquear el fallo.

Pese a que fue firmado el 29 de junio, el acuerdo permaneció en secreto hasta que activistas que buscan fortalecer las regulaciones de armas en el país exigieran su publicación la semana pasada.

Wilson causó en mayo de 2013 una fuerte polémica en Estados Unidos al difundir en internet las instrucciones de cómo fabricar un arma real, la Liberator calibre .380, elaborada en plástico y con una impresora 3D. Los diseños para la fabricación de la Liberator calibre .380 fueron descargados en más de 100 mil ocasiones.

El Departamento de Estado estadunidense le ordenó aquella ocasión a Wilson que cerrara su sitio en la red.

Pero en esta ocasión todo apunta a ser diferente y Defense Distributed, una organización sin fines de lucro, anunció que hará públicos los diseños de varias armas, como la versión del afamado rifle automático AR-15. Ello ocurrirá sin que haya una verificación de antecedentes penales, sin que las armas tengan impreso un número de serie o identificación y sin ser descubiertas por los detectores de metal, pues serán impresas en plástico.