Primero fue Elon Musk quien eliminó sus cuentas de Tesla y SpaceX de Facebook tras los requerimientos de uno de sus seguidores de Twitter. Y ahora es la revista Playboy quien ha decidido abandonar la plataforma de Mark Zuckerberg, impulsando el movimiento #DeleteFacebook, que cada vez gana más adeptos tras el escándalo de Cambridge Analytica, por el que se usaron con fines propagandísticos la información de 50 millones de usuarios de esta red social en todo el mundo.

El caso de Playboy es llamativo porque debido a la esencia de su contenido (las imágenes eróticas no tienen cabida en Facebook, ya que está prohibido mostrar pezones o desnudos), la compañía ha tenido que censurar «durante años» muchas de sus fotografías. «Nos ha resultado difícil expresar nuestros valores debido a su estricto contenido y a las directrices de sus políticas. Nos enfrentamos con la única alternativa de alterar nuestra voz para cumplir con su opinión sobre lo que es y lo que no es apropiado en su plataforma», ha señalado la firma en un comunicado.

La revista afirma que aunque estas exigencias «desafiaban» sus objetivos comerciales y el hecho de llegar a su audiencia «de una manera auténtica», las recientes noticias acerca de una supuesta mala administración de los datos de millones de usuarios de Facebook han «solidificado» su deicisón de suspender toda actividad en esta red social, tal y como explican en la misiva.

«Hay más de 25 millones de fans que interactúan con Playboy a través de nuestras diversas páginas, y no queremos ser cómplices en exponerlos a las prácticas denunciadas. Es por eso que anunciamos que dejaremos Facebook, desactivando las cuentas que maneja Playboy Enterprises directamente». Por último, la nota asegura que «Playboy siempre defendió la libertad personal y la celebración del sexo» y que con esta acción se da «un paso más allá en la pelea en curso».

El movimiento #DeleteFacebook fue iniciado por el cofundador de WhatsApp, Brian Acton, quien tras hacerse público el caso de Cambridge Analytica, lanzó un mensaje a través de su cuenta de Twitter para animar a la gente a eliminar sus perfiles de la red social de Mark Zuckerberg, quien compró su compañía en 2014 por casi 22.000 millones de dólares.

Donald Trump en la portada de Playboy